¿El caracol gigante africano es capaz de matar animales y hasta personas?

Esta especie exótica oriunda del este de África fue declarada por el Ministerio de Ambiente como dañino y perjudicial para la conservación de la biodiversidad, las actividades productivas y la salud humana por ser una especie invasora y hospedadora de ciertos tipos de gusanos, potenciales causantes de enfermedades zoonóticas.

“El caracol gigante africano es de hábitos nocturnos, sobrevive bajo tierra y se refugia en restos de maderas, materiales de construcción, caparazones vacíos y plantas, por lo que también recomendamos eliminar esos posibles refugios como medida de prevención”, explica Yanina Outi, coordinadora de la Dirección de Información Estratégica Fitosanitaria del SENASA.

Además de las detecciones confirmadas hace 10 años en Puerto Iguazú, provincia de Misiones, en 2021 el Senasa confirmó la presencia de esta plaga en la localidad de Eldorado y lleva a cabo acciones ante denuncias recibidas.

El caracol gigante africano es considerado una plaga gracias a su capacidad de reproducción y porque puede llegar a producir graves daños en ecosistemas y cultivos tropicales. Además del impacto que puede ocasionar sobre la agricultura y la fauna de caracoles de la zona, también puede transmitir parásitos perjudiciales para la salud humana y la de otros animales. 

Dichos parásitos están presentes en la baba del caracol y pueden contaminar frutas y verduras, que en el caso de no ser lavadas correctamente pueden causar enfermedades de origen zoonótico a las personas.

¿Cómo reconocer al caracol gigante africano?

Es un caracol con un caparazón o conchilla grande, de hasta 20 cm de largo y 10 cm de ancho.

  • Color: castaño o marrón en general y bandas longitudinales “a lo largo del caparazón” castaños claras y oscuras irregulares.
  • Forma: Cónica, con un truncamiento o corte en la base de la columna. El borde de la apertura del caparazón es “filoso”, es decir que si lo sentimos con los dedos es factible poder diferenciar este borde cortante.

Recomendaciones

  • No tocar caracoles.
  • Evitar el contacto con la baba del caracol (Lissachatina fulica), especialmente con ojos, nariz y boca.
  • Lavar con agua potable las verduras.
  • Si tocó el caracol, lavarse inmediatamente las manos. También hacerlo luego de tocar las superficies que puedan haber estado en contacto con la baba de caracol.
  • No comer caracoles.
  • No utilizarlos como carnada, mascota o adorno.
  • No utilizar venenos contra el caracol, ya que pueden afectar a niños, mascotas o fauna nativa.
  • En caso de ser necesario, tomar los caracoles con guantes impermeables, colocarlos en una bolsa, aplastarlos y enterrarlos. Los guantes también deben ser enterrados o quemados.
  • No permitir que los niños participen de la captura de los caracoles.

Ante una denuncia, detección o presencia del caracol gigante africano (Lissachatina fulica) el SENASA toma de manera inmediata una serie de medidas en el lugar y brinda recomendaciones a la población.

  • Se pone en contacto con la persona y si es posible primero se solicitan imágenes del caracol para descartar otras especies. Si no se puede determinar por imágenes que no es Lissachatina fulica se pide su ubicación para coordinar una visita inmediata al sitio de detección denunciado.
  • Una vez en el lugar los técnicos proceden a buscar ejemplares de caracoles e identificar la especie. De tratarse de Lisachitina fullica se realiza una recolección de los ejemplares que se observen en la propiedad y se procede a eliminarlos de manera segura.
  • Se capacita al denunciante en cómo manipular de forma segura y controlar al caracol.
  • Se inician acciones para conocer si la especie se encuentra distribuida más allá de la zona denunciada, se realiza un seguimiento del foco y la capacitación a otras instituciones y a la población en cómo recolectar y eliminar los caracoles de forma segura.

“Ante la presencia de esta plaga, nos comunicamos con los denunciantes y tomamos las medidas correspondientes, junto a los organismos provinciales o locales en donde se dé la posible detección”, sostuvo Yanina Outi.

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