Luego de cuatro días de conflicto que afectaron la actividad en los puertos argentinos, el Gobierno nacional decidió suspender la aplicación del Decreto 690/2026, que había modificado el régimen de practicaje y pilotaje y desencadenó un paro del sector.
La medida fue oficializada mediante el Decreto 716/2026, publicado en el Boletín Oficial, y deja sin efecto, de manera transitoria, los cambios introducidos por la normativa anterior. De esta forma, volverá a aplicarse el régimen vigente hasta antes de la reforma mientras se trabaja en una nueva reglamentación.
La decisión llegó tras una negociación entre funcionarios nacionales y representantes de los prácticos y pilotos, quienes acordaron levantar las medidas de fuerza a cambio de suspender la norma y abrir una instancia de diálogo.
Como parte del acuerdo, el Ejecutivo creó una Mesa de Trabajo integrada por representantes del Gobierno, la Prefectura Naval Argentina, la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPYN) y el sector, con el objetivo de consensuar un nuevo marco regulatorio para la actividad.
Además, se estableció que los organismos competentes deberán garantizar la continuidad del servicio durante el proceso de revisión normativa. El entendimiento también contempla una reducción del 20% en las tarifas de practicaje y pilotaje.
El conflicto se había originado tras la entrada en vigencia del Decreto 690/2026, que buscaba desregular la actividad para reducir costos y fomentar una mayor competencia. En respuesta, los profesionales del sector suspendieron el servicio obligatorio para el ingreso y salida de embarcaciones, generando demoras en cerca de 200 buques y complicaciones para la operatoria del comercio exterior.
Con la suspensión del decreto y la reanudación de las tareas, el Gobierno busca normalizar el funcionamiento de los puertos mientras avanza en la elaboración de una nueva regulación acordada con los actores involucrados.




