Son tan importantes a nivel mundial, que siempre que el clima lo permite se cultivan en los huertos, jardines e incluso en las terrazas, donde se hace lo posible para conseguir cosechas grandes.
La gestión exitosa de las plagas en cítricos requiere un profundo conocimiento sobre las mismas. Identificar los primeros síntomas de infestación y aplicar medidas culturales preventivas son fundamentales para evitar su propagación. El uso de insecticidas específicos, siempre bajo asesoramiento técnico, es una herramienta complementaria para controlar las poblaciones de plagas y minimizar los daños en los cultivos. Un manejo integrado de plagas (MIP) permite optimizar el control de plagas, reduciendo el impacto ambiental y los costos de producción.
Los cítricos, como naranjas, mandarinas y limones, son una parte fundamental de la producción agrícola argentina. Sin embargo, estos cultivos están expuestos a diversas plagas que pueden afectar su calidad y rendimiento. A continuación, se detallan algunas de las principales plagas que afectan a los cítricos en Argentina:
Ácaros

Los ácaros son arácnidos microscópicos que se alimentan de la savia de las hojas. Producen manchas y decoloraciones en las hojas, lo que reduce la capacidad fotosintética de la planta. Los ácaros más comunes en cítricos son los de la familia Tetranychidae.
Minador de hojas

Imagen – Flickr/Scott Nelson
Los minadores son las larvas de pequeñas mariposas que se alimentan del interior de las hojas, formando galerías características. Estos insectos pueden causar defoliación y reducir el vigor de las plantas.
Mosca blanca

Imagen – Wikimedia/Amada44
La mosca blanca es un insecto volador que se alimenta de la savia de las hojas. Además de causar daño directo, produce una sustancia pegajosa llamada melaza, que favorece el desarrollo de hongos.
Mosca de la fruta (Ceratitis capitata)

La mosca de la fruta es una de las plagas más importantes y dañinas para los cítricos. Las hembras depositan sus huevos dentro del fruto, donde las larvas se alimentan de la pulpa, provocando su pudrición y caída prematura.
Piojo rojo de California

Imagen – Wikimedia/VictorCegarra
El piojo rojo de California es un insecto chupador que se alimenta de la corteza de los cítricos. Causa daños en la madera y reduce la producción de frutos.
Psila africana de los cítricos

Imagen – Wikimedia/Dbastro
La psila africana es un pequeño insecto que ataca a los cítricos. Es como un pulgón, pero más dañino. Pone huevos en las hojas jóvenes, y cuando nacen las crías, hacen que las hojas se deformen y se pongan feas. Lo peor es que esta plaga puede transmitir una enfermedad muy grave llamada greening, que puede matar al árbol. Para combatirla, hay que usar insecticidas específicos, siempre siguiendo las indicaciones del fabricante.
Pulgones

Los pulgones son insectos chupadores que se alimentan de la savia de las hojas y brotes tiernos. Además de causar daño directo a la planta, los pulgones transmiten virus.
Trips

Imagen – Flickr/Brenda Dobbs
Los trips son pequeños insectos, de aproximadamente 0.5 cm de longitud, con forma alargada y coloración oscura. Estos insectos se ubican preferentemente en el envés de las hojas, donde se alimentan de la savia. Sus excrementos, de color blanquecino, y las manchas plateadas que dejan al alimentarse son síntomas característicos de su presencia. Para su control, se pueden utilizar trampas cromáticas instaladas en las ramas del árbol.
En plantas jóvenes, se recomienda el uso de insecticidas biológicos como el jabón potásico, el aceite de neem o la tierra de diatomeas.




