Equipos de riego: qué cuidados permiten ahorrar agua y prolongar su funcionamiento

El mantenimiento de los equipos de riego y el uso eficiente del agua son aspectos fundamentales para mejorar la productividad y reducir los costos en el campo. La revisión periódica de los componentes, la detección de pérdidas y el control de la presión permiten optimizar el funcionamiento de los sistemas y evitar el desperdicio de agua.

Entre las principales recomendaciones se encuentra inspeccionar tuberías, conexiones, válvulas y emisores para detectar fugas, obstrucciones o desgastes. En los sistemas de riego por goteo, también es importante limpiar los filtros y verificar que los goteros distribuyan el agua de manera uniforme.

Otro punto clave es controlar la presión de trabajo y el estado de las bombas. Un funcionamiento inadecuado puede afectar la distribución del agua, aumentar el consumo de energía y acelerar el deterioro de los componentes. Por eso, resulta conveniente realizar controles periódicos y seguir las indicaciones del fabricante.

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Riego eficiente: claves para ahorrar agua, energía

Contar con un sistema de riego en óptimas condiciones es fundamental para aprovechar eficientemente el agua, mejorar la uniformidad del riego y reducir los costos de producción. Por eso, especialistas de la Agencia de Extensión Rural del INTA Colonia 25 de Mayo, La Pampa, recomiendan realizar un mantenimiento preventivo durante el receso entre campañas para evitar fallas y reparaciones costosas.

Carolina Aumassanne, investigadora del INTA, destacó que revisar los equipos antes del inicio de la campaña permite prevenir roturas, optimizar el consumo de energía y extender su vida útil. Además, remarcó la importancia del acompañamiento técnico para mejorar la eficiencia de los sistemas de riego.

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Qué revisar para mejorar la eficiencia del riego

Entre las principales recomendaciones, se destaca el mantenimiento de las estaciones de bombeo, con especial atención a la limpieza del área y la revisión del sistema eléctrico. Es importante controlar contactores, llaves de arranque y arrancadores suaves, además de limpiar los contactos e identificar componentes desgastados.

En cuanto a las bombas de agua, consideradas el núcleo hidráulico del sistema, se aconseja controlar los caudales, reemplazar sellos deteriorados y revisar el estado de los motores para prevenir daños mayores.

También es fundamental inspeccionar los pivotes centrales, ajustar los neumáticos, verificar los niveles de aceite de las transmisiones y sustituir las piezas desgastadas antes de retomar las tareas de riego.

Por otra parte, revisar los aspersores y reguladores de presión permite garantizar una distribución uniforme del agua. Las pruebas de pluviometría ayudan a comprobar que las boquillas suministren el caudal adecuado para las necesidades del cultivo.

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Un diagnóstico para evitar pérdidas de eficiencia

Aumassanne subrayó que realizar controles periódicos de caudales, presiones y pluviometría real permite detectar problemas que no siempre son visibles, pero que pueden afectar el desempeño del sistema y la distribución del agua.

En este sentido, el mantenimiento preventivo de las estaciones de bombeo, las bombas, los pivotes y los aspersores constituye una inversión estratégica para el establecimiento.

Anticiparse a las fallas permite reducir los costos de reparación, ahorrar agua y energía y mejorar la rentabilidad y la sustentabilidad de la producción agropecuaria.

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