Las lluvias intensas podrían regresar esta semana, con acumulados superiores a los valores normales durante la segunda quincena de octubre. Las precipitaciones más importantes se concentrarían en el norte de Misiones y en la cuenca alta del río Paraná, en Brasil, una zona clave porque sus aportes de agua influyen directamente en la evolución de la creciente del río.
Las intensas lluvias en el sur de Brasil y el manejo de las represas aguas arriba impulsaron la crecida del río Paraná, que complicó la circulación en Misiones y encendió las alarmas en Corrientes por las inundaciones y el riesgo para el ganado. El avance del agua mantiene en alerta a municipios y productores, que buscan garantizar los accesos, asistir a las familias afectadas y trasladar la hacienda desde las zonas expuestas.
En declaraciones, la intendenta de Montecarlo, Misiones, Kathia Joerg, y Catalina Corrales, médica veterinaria, productora y presidenta de la Asociación Civil El Pombero, de Ituzaingó, describieron las consecuencias de la creciente en ambas provincias.
En Montecarlo, la principal preocupación se centra en los arroyos que comprometen los accesos sobre la ruta nacional 12. En Corrientes, en tanto, la prioridad es asistir a las familias evacuadas y poner a resguardo el ganado ubicado en las islas.
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Montecarlo: arroyos desbordados y accesos comprometidos
Aunque el Paraná no ingresó directamente al área urbana de Montecarlo, su crecida dificultó el desagüe de los arroyos Piraí Iguazú y Paranaí, que desembocan en el río. Como consecuencia, el agua alcanzó las plataformas de dos puentes de la ruta nacional 12 y obligó a interrumpir preventivamente el tránsito.
Según explicó Joerg, el agua todavía no había superado la estructura de los puentes al momento de la entrevista. Sin embargo, los cortes limitaron la conexión de Montecarlo, Caraguataí y Piray durante parte de la semana, con dificultades para la circulación y el abastecimiento.
Durante dos días se permitió el paso de ambulancias y otros vehículos esenciales. Posteriormente, la reapertura de los puentes facilitó la normalización del tránsito y el ingreso de alimentos, combustibles e insumos.
Pese a esta mejora, las autoridades mantienen el monitoreo de la situación ante la posibilidad de nuevas precipitaciones en Brasil y un nuevo aumento del caudal del Paraná.
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Un camino alternativo para evitar el aislamiento
Frente al riesgo de que la creciente vuelva a interrumpir los accesos, la Municipalidad de Montecarlo trabaja junto con el Gobierno de Misiones y municipios vecinos en un camino alternativo de 12 kilómetros. El trayecto, actualmente de tierra, necesita trabajos de compactación para permitir la circulación de vehículos.
La iniciativa busca garantizar una vía de salida y mantener la conexión con otras localidades si los puentes deben cerrarse nuevamente.
Joerg advirtió que el municipio puede actuar sobre la infraestructura vial, pero no controlar el volumen de agua que llega desde Brasil. Por eso, consideró fundamental anticiparse a posibles nuevos cortes y preparar alternativas para sostener la circulación.
La intendenta también señaló que el principal problema para Montecarlo es la crecida de los arroyos, que dificulta el escurrimiento cuando el nivel del Paraná aumenta. Esta situación genera riesgos diferentes de los que enfrentan otras comunidades misioneras ubicadas cerca del río Uruguay.
Por el momento, la prioridad es mantener los accesos operativos, garantizar el abastecimiento y asegurar la circulación de los vehículos de emergencia ante una eventual nueva crecida.




