Para evitar pérdidas y sostener la productividad, el INTA recomienda ajustar las instalaciones y anticiparse al consumo. El uso de nuevas tecnologías se vuelve fundamental para cuidar al ganado y asegurar la rentabilidad del establecimiento.
Las olas de calor han dejado de ser excepciones climáticas para convertirse en una constante de los veranos argentinos. Ante esta realidad, la supervivencia y rentabilidad del negocio ganadero dependen de tres pilares críticos: el acceso al agua, la disponibilidad de sombra y el monitoreo constante del rodeo.
El estrés térmico no discrimina categorías; afecta por igual a vacas de cría, animales en recría y bovinos en feedlot. Sus consecuencias directas incluyen:
- Caída en el consumo de forraje y alimento.
- Menor ganancia de peso, retrasando los ciclos productivos.
- Fallas en la eficiencia reproductiva, comprometiendo las futuras pariciones.
La importancia del agua en la nutrición ganadera
El requerimiento de agua en el ganado está estrechamente ligado al tipo de dieta. Según el especialista Maresca, el forraje verde aporta una hidratación intrínseca que reduce el consumo directo del bebedero entre un 10% y un 20%.
Por el contrario, cuando la alimentación se basa en pastos secos, rastrojos o dietas de feedlot ricas en granos, el animal depende casi totalmente del suministro externo. Bajo estas condiciones, se estima un consumo de 3 a 5 litros de agua por cada kilo de materia seca ingerida, lo que convierte al agua en el factor limitante más crítico durante el verano.
Acceso y dimensiones: El desafío del bebeder
No basta con que el agua esté presente; debe ser accesible para evitar el estrés y la competencia en el rodeo. Durante los días de altas temperaturas, los bebederos se convierten en puntos críticos de conflicto.
- Recomendación técnica: En sistemas de cría, recría o feedlot, es vital garantizar entre 5 y 7 centímetros lineales de bebedero por animal.
- Objetivo: Minimizar los amontonamientos y asegurar que todos los individuos puedan hidratarse sin jerarquías que los limiten.

Capacidad de reserva y prevención
El diseño de la infraestructura (tanques australianos o reservorios) debe calcularse en base a los picos de consumo estival y no sobre promedios anuales.
Ejemplo de demanda: Un rodeo de 200 vacas puede llegar a consumir entre 14.000 y 16.000 litros diarios en plena ola de calor.
Para mitigar riesgos por fallas mecánicas en molinos o falta de viento, el investigador del INTA sugiere contar con una reserva mínima equivalente a tres días de consumo. Esta previsión es la única garantía para salvaguardar la integridad del rodeo ante cualquier imprevisto técnico o climático.
Aquí tienes tres opciones de reescritura, adaptadas según el tono y el formato que necesites:
Opción 1: Estilo Informativo y Ágil
Ideal para un boletín de noticias o redes sociales profesionales.
Innovación en el campo: 3 tecnologías clave para la gestión hídrica
La tecnología está transformando el manejo del agua en la ganadería, permitiendo pasar de una gestión reactiva a una preventiva. Mediante sensores conectados vía WiFi o 4G, los productores ahora pueden monitorear niveles de tanques y el estado de bebederos directamente desde su celular, evitando crisis antes de que afecten al rodeo.
Según especialistas del INTA, existen tres pilares tecnológicos fundamentales para este verano:
- Bombas Solares: Una alternativa robusta frente a la falta de viento. Existen equipos que entregan desde 18.000 litros diarios (para 200 vacas) hasta 40.000 litros (para 400 vacas).
- Monitoreo con Cámaras HD: Permiten vigilar el comportamiento de los animales y el estado de los bebederos en tiempo real, reduciendo la necesidad de recorridas presenciales gracias a sistemas autónomos con gran capacidad de zoom.
- Sombra Artificial: No es solo confort, es eficiencia. Una vaca sin sombra consume entre un 15% y 25% más de agua debido al estrés térmico. Se recomienda garantizar entre 4 y 6 $m^2$ por animal para mantener los niveles de alimentación estables.
Con información de: https://www.argentina.gob.ar/




