La industria argentina mostró señales de recuperación en marzo y logró cortar una racha de ocho meses consecutivos de caída interanual.
Según informó el INDEC, el Índice de Producción Industrial (IPI) registró una suba del 5% frente al mismo mes de 2025, mientras que en la comparación mensual desestacionalizada el crecimiento fue del 3,2%.
Con este resultado, el sector recuperó gran parte del retroceso observado en febrero y volvió a ubicarse en niveles similares a los de comienzos de año. La mejora estuvo impulsada principalmente por la industria alimenticia, el sector químico y la actividad automotriz.
Uno de los motores del repunte fue la producción de alimentos y bebidas, que avanzó 7,9% interanual. Dentro de ese rubro se destacó el mayor nivel de ventas, tanto al mercado interno como externo, de productos como snacks, aderezos, salsas y pescados procesados, favorecidos por un incremento en la captura de merluza.
También sobresalió el crecimiento de sustancias y productos químicos, con una suba del 15,9% respecto del año anterior. En este caso, el rebote estuvo relacionado con la normalización de la actividad en el polo petroquímico de Bahía Blanca, que en marzo de 2025 había sufrido fuertes interrupciones tras las inundaciones que afectaron la zona.
En la comparación mensual, el mayor avance se observó en la industria automotriz, que creció 10,1%. Detrás aparecieron los minerales no metálicos y las industrias metálicas básicas, vinculadas a la construcción y la siderurgia, con un incremento del 7%. El sector de alimentos y bebidas también mostró una mejora mensual del 3,2%.
A pesar de la recuperación, los analistas advierten que el escenario industrial todavía muestra contrastes. Algunos sectores ligados a la construcción, la energía y la agroindustria exportadora comenzaron a mostrar mayor dinamismo, mientras que otros continúan afectados por la caída del consumo, la competencia importada y la debilidad de la demanda interna. Además, parte del crecimiento interanual se explica por una base de comparación baja, debido al deterioro que había registrado la actividad un año atrás. Por eso, varias consultoras consideran que todavía es prematuro hablar de una recuperación consolidada.
El desempeño industrial de marzo se suma a otros indicadores económicos que comenzaron a mostrar cierta mejora en el tercer mes del año, especialmente en actividades vinculadas a exportaciones, energía y producción manufacturera. Sin embargo, el desafío sigue siendo sostener esa tendencia en los próximos meses y lograr que el repunte se extienda a más sectores de la economía.




