La producción minera volvió a crecer en mayo impulsada por Vaca Muerta, mientras la pesca profundizó su caída

La actividad minera mantuvo su ritmo de expansión durante mayo y alcanzó su tercer incremento mensual consecutivo. En contraste, el sector pesquero atravesó un nuevo retroceso y registró su nivel de actividad más bajo en más de un año.

De acuerdo con los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), el Índice de Producción Industrial (IPI) Minero aumentó 0,4% respecto de abril en la serie desestacionalizada, alcanzando un nuevo máximo histórico. En la comparación interanual, el crecimiento fue del 9,2%.

El principal motor de la mejora volvió a ser el petróleo. La extracción de crudo aumentó 19,2% frente a mayo de 2025, con un desempeño sobresaliente del segmento no convencional, cuya producción se expandió 39% y superó por primera vez los tres millones de metros cúbicos. Este avance permitió compensar la caída del 10% registrada en la extracción convencional, que continúa afectando especialmente a provincias con yacimientos maduros.

También el gas natural mostró un comportamiento positivo. La producción total creció 5,5% interanual, impulsada nuevamente por el desarrollo del shale gas, que avanzó 14%, mientras que la producción convencional volvió a retroceder alrededor del 10%.

Dentro de la actividad minera, los minerales no metalíferos fueron otro de los grandes protagonistas del mes. El segmento registró un incremento interanual del 42,9%, impulsado por una fuerte expansión en la producción de sal y por el continuo crecimiento del litio, cuya extracción aumentó 57,3%.

En mayo se produjeron 11.562 toneladas de carbonato de litio, un volumen que mantiene el nivel alcanzado en los primeros meses del año y consolida el protagonismo de este mineral dentro de las exportaciones mineras argentinas.

Por su parte, la extracción de oro y plata también mostró una evolución positiva. Aunque el crecimiento fue más moderado que en los meses anteriores, el sector acumuló su tercera mejora consecutiva.

La pesca continúa en retroceso

Mientras la minería consolida una tendencia ascendente, la realidad de la pesca es muy diferente. El IPI Pesquero registró en mayo su cuarta caída mensual consecutiva y mostró un descenso interanual del 24,3%.

La baja estuvo explicada principalmente por la menor captura de moluscos, especialmente del calamar. Desde el sector señalaron que la temporada de pesca de esta especie finalizó antes que el año pasado, concentrando la actividad entre enero y abril y reduciendo significativamente el volumen registrado durante mayo.

Además del menor nivel de capturas, la actividad pesquera continúa atravesando un escenario de incertidumbre vinculado a la discusión sobre la asignación de cuotas para distintas especies comerciales, una situación que mantiene preocupación entre los operadores del sector.

De esta manera, los datos de mayo vuelven a reflejar dos realidades muy distintas dentro de las actividades primarias: mientras la minería y los hidrocarburos continúan expandiéndose de la mano del desarrollo de Vaca Muerta y del crecimiento del litio, la pesca sigue enfrentando dificultades que afectan su nivel de producción.

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