24-04-24 |

Así es germinar verduras en la gélida Antártida con una técnica muy particular

El módulo germinador se encuentra instalado en un clima polar antártico, con un fotoperiodo extremo y temperaturas máximas medias que en julio pueden llegar a los -11°C y descender hasta los -20°C.

Por sus características frías, la Antártida es uno de los lugares más extremos del planeta, con vientos gélidos y temperaturas mínimas varios grados por debajo de los -40°C, hacen muy difícil la vida normal en este punto del planeta. A pesar de este clima hostil, científicos y técnicos realizan diversas tareas de investigación, una de ellas es la producción de alimentos. Un verdadero desafío teniendo en cuenta las condiciones climáticas de la región.

«Para sobrevivir a este clima extremo, lo ideal es la ingesta diaria de muchas calorías, con una dieta que es abundante y a la vez variada, aunque los alimentos disponibles no presentan una gran variedad, ya que son escasas las frutas y verduras frescas«. Según el Instituto Antártico Argentino.

Este proyecto, comenzó a producir las primeras verduras frescas hace 1 año atrás, lo que se realizó a partir de una prueba piloto para evaluar el funcionamiento del sistema. Desde el mes de junio de 2022, el sistema ya estaba funcionando, cuyo objetivo fue y es la producción de alimentos verdes frescos (verduras y hortalizas) para sustentar a la población del continente helado.

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Variedades de verduras de hojas verdes en el Módulo Antártico de Producción Hidropónica – MAPHI 

La técnica de producción en la que se realizan los cultivos sin la utilización del suelo, se realiza por medio de líquidos a través del cual se entregan los elementos nutritivos a las plantas, así promover a su desarrollo sano y fuerte. En esta técnica empleada se destacan la eficiencia en el uso del agua, alta compatibilidad con el automatismo del proceso productivo, en el cual se optimiza el uso de espacios pequeños, pudiéndose implementar la producción de los cultivos en lugares con suelos de mala calidad, baja disponibilidad de agua, o con condiciones climáticas adversas para la producción, como lo es en este caso el terreno antártico.

Un módulo a medida de las necesidades

El MAPHI comprende un sistema de cultivo hidropónico sin suelo y puertas adentro de un contenedor marítimo de 6 metros de largo. Está acondicionado con un sistema de aislamiento tricapa y con calefacción a base de energía eléctrica para tolerar las temperaturas extremadamente bajas de la región, con máximas medias que en julio pueden llegar a los -11°C y descender hasta los -20°C.

En el espacio de producción se controlan las condiciones de luz y temperatura y se ajustan los parámetros para que sea posible el desarrollo de cultivos hortícolas. Este sistema de producción es útil en zonas en las que no hay suelo, o cuentan con suelos pobres y en las que el ambiente presenta temperaturas muy bajas o fotoperiodos muy cortos o muy largos, lo que no permite producir en forma sostenida durante todo el año.

En el contenedor se instalaron sensores para el seguimiento de las condiciones de producción, cámaras de alta definición que registran diariamente la evolución de los cultivos, sensores de temperatura y humedad relativa, sensores de pH y conductividad eléctrica. Los tanques cuentan con sensores ultrasónicos de nivel que indican la cantidad de agua o solución disponible, y su temperatura. 

Además, el sistema releva el consumo eléctrico y estabilidad de la línea, la cantidad de agua que ingresa y el caudal de entrega a cada línea de producción. En cuanto a la seguridad, el sistema puede detectar derrames, humo y alertar a los responsables.

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Con información de: https://www.argentina.gob.ar/

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