Los costos del transporte de cargas registraron en junio el menor incremento mensual de lo que va del año, en un contexto de desaceleración de algunos componentes clave de la actividad.
De acuerdo con el Índice de Costos del Transporte (ICT), elaborado por la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (FADEEAC), el indicador avanzó 1,81% durante junio, por debajo de las variaciones registradas en abril (2,42%) y mayo (1,91%). La moderación estuvo impulsada principalmente por el comportamiento del combustible, el componente de mayor incidencia en la estructura de costos.
Durante el sexto mes del año, el precio del gasoil aumentó apenas 0,55%, favorecido por el esquema de referencia que mantiene estabilizados los valores internos. No obstante, el combustible acumula un incremento cercano al 34% desde comienzos de 2026, por lo que sigue siendo uno de los principales factores de presión para la actividad.
Pese al menor ritmo de aumento general, el relevamiento —auditado por la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires— mostró subas en casi todos los rubros que integran el índice. El mayor impacto volvió a estar en los costos laborales, ya que el ítem Personal avanzó 2,61% debido a la actualización salarial prevista en el convenio colectivo del sector.
También registraron incrementos los lubricantes (4%), las reparaciones (3,02%), los peajes (3,09%), los neumáticos (2,96%), los gastos generales (2,06%), el material rodante (1,69%), los seguros (1%) y el costo financiero (1,76%).
A pesar de la desaceleración observada en junio, el balance del primer semestre refleja una fuerte presión sobre la actividad. Entre enero y junio, el índice acumuló una suba del 22,2%, un nivel superior al registrado en igual período del año pasado. En la comparación interanual, el incremento alcanza el 47%.
Desde el sector advierten que la situación varía según la actividad económica que demanda servicios logísticos. Mientras el agro, la minería y la energía mantienen un elevado movimiento de cargas, otros segmentos ligados al consumo interno, la industria manufacturera y la obra pública muestran un menor nivel de actividad.
En ese escenario, las empresas de transporte sostienen que, además de la evolución de los costos, la mejora de la infraestructura vial continúa siendo uno de los desafíos centrales para reducir gastos operativos, aumentar la eficiencia y fortalecer la competitividad del sistema logístico argentino.




