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La plaza granaria rosarina comenzó la última semana de agosto con una rueda marcada por la estabilidad en buena parte de los precios.
Según el relevamiento de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), el cereal amarillo volvió a ubicarse como el principal protagonista del mercado físico. Las propuestas de compra se mantuvieron prácticamente sin cambios respecto del viernes, tanto para las entregas inmediatas como para las posiciones correspondientes a la nueva campaña.
Si bien el maíz concentró buena parte de la operatoria, el ritmo de negocios fue más moderado que en la rueda anterior. El escenario de precios estables permitió sostener el interés de los compradores, aunque sin generar cambios significativos en las referencias.
La soja logró sostenerse
La oleaginosa mostró un comportamiento más firme. Las fábricas de la región mantuvieron niveles de compra similares a los registrados al cierre de la semana pasada y convalidaron las pretensiones de los vendedores.
De esta manera, la soja consiguió atravesar la primera jornada de la semana sin modificaciones relevantes en sus valores, en un contexto en el que el mercado continúa atento tanto a la demanda internacional como a la evolución de las cotizaciones externas.
El panorama fue diferente para el trigo. Las propuestas de compra se ubicaron por debajo de las referencias previas en las distintas posiciones ofrecidas, lo que redujo el atractivo para los vendedores y terminó reflejándose en un volumen de operaciones más acotado.
Por su parte, el sorgo y el girasol no presentaron cambios destacados y conservaron tanto sus posiciones como sus cotizaciones respecto del viernes.
Chicago mostró un comportamiento dispar
En el mercado internacional, los principales granos negociados en Chicago cerraron con resultados mixtos.
El trigo terminó nuevamente en terreno negativo luego de haber alcanzado recientemente valores máximos de tres años. Entre los factores que pesaron sobre las cotizaciones aparecieron las tomas de ganancias y las expectativas vinculadas con una eventual mejora en la salida de granos desde la región del Mar Negro.
El maíz, en cambio, consiguió una leve recuperación. Las perspectivas de rindes inferiores a los inicialmente previstos para algunos estados productores de Estados Unidos aportaron respaldo a los precios, aunque el avance fue limitado por la toma de ganancias y la debilidad del trigo.
En soja, la jornada también dejó señales contrapuestas. La firme demanda externa por mercadería estadounidense y el incremento del precio del petróleo funcionaron como factores de sostén, aunque las ventas de los operadores recortaron parte de las mejoras hacia el cierre.
El dólar mayorista retrocedió
El mercado cambiario también acompañó la jornada con una leve baja. El tipo de cambio del Banco Nación terminó en $1.499,50 para la compra y $1.508,50 para la venta, con una disminución del 0,23% frente al cierre anterior.
En tanto, el tipo de cambio de referencia del Banco Central cerró en $1.509,4686, con una caída del 0,24%.
En el mercado de futuros y opciones de dólar se negociaron 2.653.495 contratos, mientras que el interés abierto alcanzó los 4.723.787 lotes.
Los contratos DLR finalizaron en $1.509,469 para agosto, $1.536,50 para septiembre, $1.562,50 para octubre, $1.591,50 para noviembre y $1.619,50 para diciembre. Para los primeros meses de 2027, los ajustes fueron de $1.650 para enero, $1.677 para febrero, $1.708,50 para marzo, $1.738,50 para abril y $1.770 para mayo.
Así, el mercado granario rosarino inició la semana sin grandes movimientos en los precios, aunque con diferencias claras entre los cultivos: el maíz mantuvo el liderazgo comercial, la soja consiguió sostenerse y el trigo perdió dinamismo. En el exterior, mientras tanto, las señales mixtas de Chicago mantienen la atención de los operadores sobre la evolución de la oferta estadounidense y la situación logística del Mar Negro.




