El avance del aire polar favorecerá condiciones muy frías en buena parte del centro y sur argentino, con posibilidad de que las heladas se extiendan desde la Patagonia y la región pampeana hasta sectores del sur del Litoral.
Una nueva irrupción de aire polar llegará a la Argentina desde este viernes 11 de septiembre y provocará un marcado descenso de las temperaturas durante el fin de semana. De acuerdo con el pronóstico difundido por el meteorólogo Ignacio López Amorín, el ingreso de aire frío estará acompañado inicialmente por nevadas en sectores de la Patagonia, Cuyo y las zonas serranas, para luego avanzar hacia el centro del país.
El escenario vuelve a poner bajo vigilancia a las principales regiones productivas, ya que el descenso térmico podría generar heladas intensas y registros bajo cero en amplias áreas de la región pampeana. En los sectores más fríos, las temperaturas mínimas podrían alcanzar -10 °C en los valles de Río Negro y Neuquén, mientras que en sectores de La Pampa y Buenos Aires podrían acercarse a -5 °C.
El fin de semana llegará con las heladas más fuertes
El período de mayor riesgo se concentrará durante las mañanas del sábado 12 y, especialmente, del domingo 13 de septiembre. El avance del aire polar favorecerá condiciones muy frías en buena parte del centro y sur argentino, con posibilidad de que las heladas se extiendan desde la Patagonia y la región pampeana hasta sectores del sur del Litoral.
La instalación de un anticiclón tendrá un papel importante en este proceso. La presencia de cielos mayormente despejados y una atmósfera estable favorecerá una intensa pérdida de calor durante la noche, potenciando el descenso de las temperaturas y ampliando las zonas con registros negativos.
Para el sector agropecuario, se trata de un escenario que requiere especial atención. Las heladas tardías pueden representar un riesgo para cultivos que se encuentran en etapas sensibles de desarrollo, por lo que será fundamental observar tanto las temperaturas mínimas como la duración del período bajo cero.
Un nuevo episodio de frío después de temperaturas extremas
El nuevo pulso polar llegará apenas unos días después de otra irrupción de aire frío que dejó temperaturas extremadamente bajas en distintas regiones del país.
Maquinchao, en Río Negro, alcanzó recientemente una mínima de -11 °C, mientras que en General Pico, La Pampa, se registraron -4,9 °C. También se observaron temperaturas negativas en sectores del sur de Cuyo y de la región pampeana.
El contraste climático dentro del territorio argentino continúa siendo muy marcado. Mientras el centro y sur enfrentan heladas y condiciones invernales, algunas localidades del extremo norte registraron temperaturas máximas superiores a 35 °C, especialmente en sectores de Jujuy, Salta y Formosa.
Esta marcada diferencia entre regiones refleja la dinámica atmosférica que atraviesa al país, con masas de aire muy diferentes interactuando sobre distintas zonas de Argentina.

¿Cuándo comenzará a aflojar el frío?
El escenario más intenso se mantendría durante el fin de semana. A partir del lunes se espera una recuperación progresiva de las temperaturas, aunque el tiempo continuará presentando cambios importantes, particularmente sobre el noreste argentino.
El desplazamiento de la masa de aire frío permitirá una recuperación térmica gradual, pero el riesgo de heladas podría persistir en algunas zonas durante las primeras horas de la mañana, especialmente en áreas rurales y sectores bajos.
Por este motivo, productores y técnicos deberán seguir la evolución de los pronósticos y evaluar las condiciones particulares de cada lote, ya que el impacto de una helada depende no solo de la temperatura mínima, sino también de la duración del frío, la humedad, el estado fenológico y la ubicación del cultivo.
También aumenta la atención sobre las lluvias en el norte
Mientras el centro del país se prepara para otro episodio de frío intenso, el noreste argentino podría enfrentar un escenario más húmedo durante los próximos días.
Las proyecciones anticipan un incremento de las precipitaciones sobre Misiones y el sur de Brasil, que podría repercutir sobre las condiciones hidrológicas de la región. En este contexto, se mantiene la vigilancia sobre los niveles de los ríos y la posibilidad de nuevas crecidas en los ríos Iguazú y Paraná.
Así, el clima volverá a marcar la agenda del campo argentino durante los próximos días: heladas intensas y temperaturas bajo cero en una extensa franja del territorio, mientras el norte deberá seguir de cerca la evolución de las lluvias y los niveles de los principales cursos de agua.
Para la producción agropecuaria, el desafío será atravesar otro período de elevada variabilidad meteorológica y proteger los cultivos más vulnerables frente a un nuevo episodio de frío intenso en plena transición hacia la primavera.




