Pauny no logra destrabar el conflicto salarial y sigue paralizada la producción

Una nueva audiencia en el Ministerio de Trabajo de Córdoba terminó sin avances. La empresa adeuda tres quincenas a casi 500 trabajadores y el gremio reclama un cronograma concreto de pagos.

El conflicto laboral en Pauny sumó un nuevo capítulo este jueves, luego de que fracasara otra instancia de negociación entre la empresa y la Unión Obrera Metalúrgica (UOM). Sin un acuerdo por los salarios adeudados, los trabajadores resolvieron continuar con la ocupación de las plantas de Las Varillas, en Córdoba, y La Banda, en Santiago del Estero.

El encuentro se desarrolló en el Ministerio de Trabajo provincial y se extendió durante dos horas y media. Fue la tercera audiencia desde el inicio de la medida de fuerza y concluyó sin avances. Las partes volverán a reunirse el próximo jueves 12.

Desde el sindicato reclamaron una propuesta que establezca fechas y montos concretos para cancelar los haberes pendientes. Según explicó Gabriel Bértola, prosecretario de la Seccional San Francisco de la UOM, la empresa volvió a plantear una alternativa similar a la presentada en la reunión anterior, que no fue aceptada por los trabajadores.

La propuesta consiste en finalizar dos tractores que están pendientes de fabricación y destinar los ingresos de su venta al pago de los salarios. Sin embargo, el gremio cuestiona que no se hayan precisado los montos que recibirían los empleados ni los plazos en que se concretaría el desembolso. Por eso, exige una entrega inmediata de dinero.

La deuda salarial alcanza a tres quincenas, además de aportes y otras obligaciones laborales. El conflicto involucra a unos 450 trabajadores de Las Varillas y alrededor de 50 empleados de la planta santiagueña.

Una situación financiera y comercial delicada

En un comunicado difundido antes de la audiencia, Pauny reconoció las dificultades que atraviesa y las vinculó con la crisis que afecta al sector desde hace dos años. La firma manifestó comprender la preocupación de los trabajadores, pero advirtió que las medidas de protesta dificultan la recuperación de la actividad productiva.

La situación de la compañía también refleja un fuerte deterioro financiero. De acuerdo con la Central de Deudores del Banco Central, acumula compromisos por $29.910 millones con distintas entidades, de los cuales más de $21.000 millones corresponden al Banco Nación. A esto se suman $1.028 millones en 146 cheques rechazados por falta de fondos.

En el plano comercial, el último informe de ACARA señala que la empresa tiene una participación del 8% en el mercado de tractores. En septiembre, sus ventas cayeron un 22,6% interanual, mientras que el acumulado anual registró una baja del 28%, equivalente a 123 unidades menos comercializadas.

Fundada en 2002 tras el cierre de Zanello, Pauny se convirtió en una de las principales fabricantes nacionales de tractores. En 2017 alcanzó un récord de producción con más de 2.000 unidades. Hoy, con la actividad paralizada y casi 500 puestos de trabajo comprometidos, la empresa enfrenta uno de los momentos más complejos de su trayectoria.

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