El Niño podría intensificarse durante el verano y provocar lluvias superiores a lo normal en gran parte de Argentina hasta abril de 2027. En el siguiente informe te presentamos los mapas claves.
El Pacífico ecuatorial registró un valor extraordinario: la anomalía semanal de temperatura del mar en la región Niño 3.4 alcanzó los +3,4 °C, el nivel más alto de la serie de registros de la NOAA, que comenzó en 1981. La marca superó el récord anterior de +3 °C, registrado en noviembre de 2015, durante uno de los episodios de El Niño más intensos de las últimas décadas.
Sin embargo, es importante considerar un aspecto: ese calentamiento incluye tanto el efecto del fenómeno El Niño como el aumento de la temperatura global de fondo. Al separar ambos componentes, los indicadores oficiales ubican al evento dentro de la categoría de intensidad fuerte, aunque las proyecciones advierten que todavía podría alcanzar valores más elevados.
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) estima que las anomalías podrían llegar hasta los +3,8 °C entre noviembre y enero, lo que anticipa un episodio de gran intensidad. Mientras tanto, sus posibles consecuencias ya se manifiestan en distintas regiones del planeta, aunque no todos los impactos pueden atribuirse exclusivamente a El Niño.
En Indonesia, por ejemplo, la temporada de incendios alcanzó su peor nivel desde 2015, con más de 895.000 hectáreas afectadas. En India, por su parte, el monzón dejó un 13% menos de precipitaciones. Más cerca de Argentina, los temporales registrados en el sur de Brasil contribuyen a elevar los niveles de los ríos de la región del Litoral, que ya muestran señales de alerta.
Cómo podría impactar El Niño en Argentina hasta abril de 2027
En nuestro país, los episodios de El Niño suelen favorecer una mayor frecuencia e intensidad de las precipitaciones en el centro y el norte, especialmente sobre la región del Litoral y la Cuenca del Plata. Este comportamiento está relacionado con cambios en la circulación atmosférica: se fortalece la corriente en chorro subtropical y aumenta el transporte de humedad desde las regiones tropicales hacia el centro y el nordeste argentino.
De acuerdo con los mapas de anomalías de precipitación del modelo estacional europeo ECMWF, difundidos por Meteored, las lluvias podrían ubicarse por encima de los valores habituales en distintas zonas del país durante los próximos meses. Las proyecciones muestran un desplazamiento de las áreas con mayores excesos a medida que avance el verano y comience el otoño.
Noviembre: las lluvias se concentran en el nordeste
Durante noviembre, el principal núcleo de precipitaciones superiores a lo normal se ubicaría sobre Misiones, Corrientes, Formosa y el este de Chaco. En esas provincias, las anomalías podrían superar los 50 milímetros respecto de los promedios habituales para el mes.
En cambio, el área del Río de la Plata presentaría condiciones más cercanas a los valores climatológicos, sin excesos tan marcados como los previstos para el nordeste del país.
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Diciembre: los excesos se desplazan hacia el centro
Para diciembre, los modelos anticipan un corrimiento de las áreas con mayores precipitaciones hacia el centro del territorio nacional. Entre Ríos, Córdoba, La Pampa y el norte de Buenos Aires comenzarían a mostrar señales de lluvias por encima de los registros normales.
Este escenario podría favorecer una mayor disponibilidad de agua en los suelos, aunque también incrementaría el riesgo de anegamientos en sectores con excesos hídricos previos o dificultades de drenaje.
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Enero y febrero: el período de mayores anomalías
El momento de mayor impacto pluviométrico podría llegar durante enero y febrero. Según las proyecciones del ECMWF, gran parte del centro y norte de Argentina, desde Mendoza hasta la región del Litoral, registraría precipitaciones superiores a los valores normales.
Las anomalías estimadas se ubicarían entre 30 y más de 50 milímetros mensuales en distintas áreas. La tendencia abarcaría una extensa superficie del territorio, mientras que la Puna y los sectores cordilleranos del noroeste serían algunas de las zonas con menor influencia de este patrón.
Marzo: las lluvias vuelven a concentrarse en el este
En marzo, el núcleo de mayores precipitaciones tendería a desplazarse nuevamente hacia el este del país. La región del Litoral y sectores del centro-este argentino continuarían bajo la influencia de condiciones más húmedas, aunque con una distribución diferente de los excesos respecto de los meses anteriores.
Abril: el patrón húmedo se repliega hacia el norte y el centro-este
Para abril de 2027, las proyecciones muestran una reducción de las áreas con precipitaciones superiores a lo normal y un repliegue de los principales núcleos húmedos hacia el NEA, La Pampa y el sur de Buenos Aires. En contraste, Santiago del Estero podría registrar lluvias algo inferiores al promedio.

Un verano bajo vigilancia
El escenario proyectado anticipa varios meses en los que las precipitaciones podrían superar los valores habituales en amplias zonas agrícolas y ganaderas del país. El Litoral y buena parte de la región central aparecen entre las áreas que deberán seguir de cerca la evolución de las lluvias y los niveles de los ríos.
De todos modos, las anomalías de los modelos estacionales representan tendencias probabilísticas y no pronósticos puntuales para cada localidad. Su evolución deberá actualizarse a medida que se acerquen los meses previstos, ya que la distribución efectiva de las precipitaciones dependerá también de otros factores atmosféricos y regionales.




