La chicharrita del maíz está knockout, según los últimos monitoreos en la región clave

La chicharrita del maíz mantiene una baja presencia en gran parte del país y anticipa un escenario favorable para las siembras tardías.

El último relevamiento de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis muestra un panorama alentador de cara a la próxima campaña de maíz tardío. Los datos correspondientes a la segunda quincena de octubre indican que las regiones del Litoral, Centro Norte y Centro Sur registran niveles de presencia de la chicharrita inferiores a los de la campaña pasada, mientras que las zonas endémicas del NOA y NEA mantienen valores estables respecto del mismo período de 2025. Así, a un mes del inicio de las siembras tardías, las condiciones aparecen como favorables.

Sin embargo, los especialistas advierten que no hay que descuidar el monitoreo ni las medidas preventivas. La fuerte epifitia registrada durante la campaña 2023/24, que provocó pérdidas cercanas al 20% de la producción, dejó en evidencia el impacto que puede tener esta plaga sobre el cultivo.

Entre las principales recomendaciones se destaca la eliminación de los maíces voluntarios o “guachos”, para evitar que funcionen como un puente verde y permitan que el insecto vector y los patógenos asociados sobrevivan entre campañas. También aconsejan realizar monitoreos frecuentes en lotes con maíz de primera desde la emergencia, con el objetivo de detectar tempranamente la presencia del vector y definir estrategias de manejo que permitan reducir posibles daños.

Baja presencia en las distintas regiones

En el Litoral, las poblaciones de Dalbulus maidis continuaron en niveles muy bajos. El 85% de las localidades relevadas no registró capturas, mientras que en el 12% se detectaron entre 1 y 20 adultos por trampa. Este escenario cobra mayor relevancia si se considera que el 98% de las trampas estuvo instalado en lotes con maíz temprano, lo que refuerza la tendencia de baja abundancia regional.

En el NOA, las capturas promedio mostraron un leve incremento respecto del relevamiento anterior, aunque se mantuvieron estables frente a los registros de la misma época de 2025. El 60% de las localidades no presentó capturas, mientras que el 21% registró entre 1 y 4 adultos por trampa, la categoría de menor abundancia. Los datos reflejan una presencia reducida del insecto en la región.

Una situación similar se observó en el NEA. Si bien el promedio de capturas por trampa aumentó ligeramente frente al monitoreo previo, se ubicó por debajo del registrado durante el mismo período del año pasado. En esta región, el 57% de las localidades no detectó chicharritas, mientras que el 34% presentó capturas dentro de la categoría más baja.

Por su parte, en el Centro Norte se profundizó la retracción de la plaga. Con el 65% de las trampas ubicadas en lotes de maíz, la proporción de localidades sin capturas pasó del 86% al 93% respecto del relevamiento anterior. El 7% restante registró niveles mínimos, correspondientes a la categoría más baja de capturas.

Finalmente, el Centro Sur se mantuvo como la región con menor incidencia de Dalbulus maidis: el insecto estuvo ausente en el 97% de las localidades evaluadas. En este caso, el 52% de las trampas se encontraba instalado sobre cultivos de maíz.

Aunque los registros de octubre configuran un escenario alentador, los especialistas remarcan que la prevención y el seguimiento de las poblaciones serán fundamentales para proteger los cultivos durante la próxima campaña.

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