El Gobierno reconoció señales de enfriamiento en la actividad económica, aunque mantiene una visión optimista hacia adelante. El ministro de Economía, Luis Caputo, admitió que el dato de febrero fue negativo, pero lo relativizó al señalar que se produce luego de un período de fuerte recuperación.
“No negamos que el dato de actividad de febrero dio mal, pero veníamos de números récord. Tenemos que saber de dónde veníamos”, sostuvo el funcionario durante su exposición en el Congreso Económico Argentino, en el marco de ExpoEfi 2026.
Pese a ese traspié puntual, Caputo aseguró que la economía mantiene fundamentos sólidos, especialmente en sectores vinculados al agro, la energía y la minería. En ese sentido, destacó el dinamismo del campo y lo vinculó con un cambio en las condiciones económicas.
“Estamos en récord de exportaciones. El agro está en un boom de 160 millones de toneladas. Eso no es casualidad, es previsibilidad. Al agro cuando vos le das mejores perspectivas inmediatamente invierte”, afirmó.
El ministro también puso el foco en el potencial de generación de divisas a mediano plazo. Según estimaciones oficiales, el sector energético podría aportar un superávit de más de US$350.000 millones hasta 2035, mientras que la minería sumaría otros US$161.000 millones. “Entre energía y minería hay casi un producto bruto en generación de dólares en los próximos diez años”, subrayó.
En relación a la inflación, Caputo se mostró confiado en que el proceso de desaceleración retome en los próximos meses, luego del repunte registrado en marzo. “Hemos visto un pico en marzo, pero definitivamente esperamos que a partir de abril el proceso de desinflación retome”, afirmó.
El funcionario explicó que la evolución de las tasas de interés y el comportamiento del tipo de cambio son variables clave para consolidar esa tendencia. “Lo que nos hace ser optimistas es que normalmente cuando baja la tasa de interés, el tipo de cambio tiende a subir, y eso no está ocurriendo en este caso”, indicó.
En cuanto al empleo, el ministro destacó una mejora respecto a 2023, aunque reconoció que el crecimiento se concentró en el segmento informal. “Se han creado más de 300 mil puestos de trabajo. El empleo no crecía desde 2011. Ahora está creciendo, aunque más en el sector informal, que no es lo que queremos”, señaló.
Sobre los salarios, explicó que la evolución varía según la medición utilizada. Mientras algunos indicadores muestran una leve recuperación frente a la inflación, otros reflejan una pérdida, especialmente en el sector público, que aparece como el más rezagado.
El crédito también fue uno de los ejes de su exposición. Caputo aseguró que el financiamiento a las pymes se encuentra en niveles elevados en relación al producto y destacó que el sistema financiero volvió a orientar préstamos hacia el sector privado.
Por último, el ministro hizo hincapié en el interés de inversores internacionales y en la cartera de proyectos en marcha, especialmente en energía y minería, donde anticipó nuevos anuncios en el corto plazo. A su vez, proyectó una mejora en la actividad para los próximos meses, aunque el desempeño inmediato seguirá condicionado por la evolución del consumo y las variables macroeconómicas.
Así, el mensaje oficial combina reconocimiento de dificultades en el corto plazo con expectativas de recuperación, apoyadas en sectores exportadores y en una eventual baja de la inflación a partir del segundo trimestre.




