La carne argentina volvió a demostrar su capacidad para competir entre las mejores; ahora, el desafío está en transformar ese prestigio en oportunidades comerciales.
La carne argentina volvió a quedar en lo más alto de una competencia internacional. El 18 de septiembre, Argentina y Uruguay se repartieron las cuatro medallas de oro del Campeonato Mundial de Carnes 2026, realizado en La Rural de Buenos Aires.
El certamen reunió muestras de diez países y contó con la evaluación de más de 1.000 jurados, entre chefs, sommeliers de carnes, especialistas y consumidores capacitados. Las carnes fueron analizadas bajo un protocolo común que contempló terneza, jugosidad, cobertura de grasa y profundidad de sabor.
Argentina y Uruguay, protagonistas del certamen
Argentina obtuvo dos de las cuatro máximas distinciones. Urien Loza, con hacienda Aberdeen Angus de Estancia Don Beto, en Salliqueló, consiguió el oro por su bife angosto alimentado a grano.
En la categoría de carnes alimentadas a pasto, Elisabel Restaurante Las Lilas, con carne de Estancia y Cabaña Las Lilas, fue premiado por su bife ancho Angus.
Uruguay también logró dos medallas de oro. Frigorífico Las Piedras se impuso con su bife ancho a grano y su bife angosto a pasto, consolidando el protagonismo de ambos países en el segmento de carnes vacunas de alta calidad.
México también se destacó con Mako Beef Sonora, que recibió una distinción a la excelencia en sabor por su bife ancho Brangus alimentado a grano.
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Calidad, trazabilidad y diferenciación
Más allá del resultado gastronómico, el campeonato puso en evidencia algunos de los principales desafíos de la ganadería argentina frente al mercado internacional.
La competencia ya no depende solamente del volumen producido. Genética, alimentación, manejo, trazabilidad, sustentabilidad y bienestar animal adquieren un peso creciente a la hora de diferenciar una carne y acceder a consumidores dispuestos a pagar más por productos de calidad.
En este escenario, Uruguay aparece como un competidor regional directo, mientras que Brasil cuenta con una escala productiva y exportadora mucho mayor. Para Argentina, el desafío consiste en transformar el reconocimiento de su carne en mayor valor comercial y mejores oportunidades de exportación.
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Del premio al negocio
La segunda edición del campeonato también abordó cuestiones vinculadas con las nuevas exigencias del comercio internacional, entre ellas trazabilidad, sustentabilidad, bienestar animal y cambios en los hábitos de consumo.
El certamen incorporó además la Semana de la Calidad, desarrollada entre el 11 y el 13 de septiembre en restaurantes y hoteles de distintas ciudades argentinas. Luego, la definición se realizó en El Central, dentro del predio de La Rural.
El encuentro fue organizado por Luis Barcos, creador de la Escuela de Sommelier de Carnes de Argentina, junto con AmeriCarne y Messe Frankfurt Argentina.
El reconocimiento obtenido en Buenos Aires representa una señal positiva para la cadena ganadera argentina, aunque el premio por sí solo no garantiza mejores negocios. El desafío será convertir la calidad, la genética, el manejo y la trazabilidad en mayor valor por tonelada y un mejor posicionamiento en los mercados internacionales.




