El campo volvió a reclamar por las retenciones: Pino aseguró que ya le costaron al sector más de USD 200.000 millones

El presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Nicolás Pino, renovó sus críticas al esquema de derechos de exportación y afirmó que las retenciones continúan siendo uno de los principales obstáculos para el desarrollo del agro.

En la antesala de una nueva edición de la Exposición Rural de Palermo, el dirigente sostuvo que este impuesto ya le quitó al sector más de 200.000 millones de dólares desde su implementación y cuestionó el destino que tuvieron esos recursos.

Durante una entrevista radial, Pino calificó a las retenciones como un tributo “injusto” y “perverso”, al considerar que afectan directamente la rentabilidad de los productores, especialmente en un contexto donde los precios internacionales de los granos se ubican por debajo de los máximos registrados en años anteriores.

El dirigente puso el foco en el complejo sojero, que actualmente enfrenta una alícuota del 33%, y advirtió que los costos internos elevados, sumados a la baja de las cotizaciones internacionales, reducen considerablemente los márgenes del productor. En ese sentido, aseguró que desde la entidad continúan acercando propuestas al Gobierno nacional para avanzar hacia un esquema tributario que incentive la producción.

Cuestionamientos al uso de los recursos

Pino también apuntó contra la utilización de los fondos recaudados por derechos de exportación durante las últimas dos décadas. Según expresó, los aproximadamente 200.000 millones de dólares obtenidos a través de este impuesto no se reflejaron en mejoras significativas en infraestructura, salud, educación o rutas.

Como ejemplo, mencionó el deterioro de distintos corredores viales del país y sostuvo que el agro continúa enfrentando serias dificultades logísticas pese al importante aporte realizado al Estado durante años.

Además de reclamar una reducción de la presión impositiva, el presidente de la SRA destacó la importancia de contar con un tipo de cambio unificado y reglas previsibles para planificar la actividad.

Recordó que hasta hace pocos meses los productores liquidaban su producción al dólar oficial, mientras muchos de sus insumos estaban atados a cotizaciones considerablemente superiores, situación que, según indicó, afectaba la competitividad del sector.

Para Pino, la mejora de la competitividad no depende únicamente del valor del dólar, sino también de una reducción de la carga tributaria en los distintos niveles del Estado.

Pino reconoció que el contexto económico y político genera incertidumbre entre los productores, aunque remarcó que el sector mantiene su capacidad de inversión y producción cuando existen condiciones estables.

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