El colapso de Venezuela recortó un mercado clave para el agro argentino

En poco más de una década, las exportaciones agroindustriales cayeron un 85% y desapareció una canasta histórica de alimentos como leche en polvo, carne y maíz

El vínculo comercial entre la Argentina y Venezuela sufrió uno de los retrocesos más profundos de las últimas décadas, con un impacto directo sobre el agro y la agroindustria. En 2012, las exportaciones argentinas hacia ese país superaban los US$ 2.220 millones, mientras que en 2024 se redujeron a US$ 317 millones, y en 2025 apenas alcanzaron US$ 101 millones, según datos oficiales. Aceite de soja, maíz, harina de soja y leche en polvo eran los principales productos enviados.

Venezuela pasó de ser el quinto destino de exportación argentino a un mercado marginal, afectado por su propio colapso económico. En su momento, la Argentina abastecía alimentos básicos como leche en polvo, carne vacuna y maíz, además de productos con valor agregado. Especialistas coinciden en que una eventual recuperación venezolana sería una noticia positiva para el agro regional, aunque advierten que ese proceso no será inmediato.

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El retroceso no fue solo bilateral, sino estructural en la economía venezolana, que en 2010 exportaba US$ 85.000 millones y hoy apenas supera los US$ 14.000 millones. Ese desplome redujo drásticamente su capacidad de importación y eliminó la demanda sostenida de alimentos y manufacturas agroindustriales argentinas, que habían sido centrales en la relación comercial durante más de una década.

La canasta exportadora también se transformó de manera drástica, quedando prácticamente concentrada en el maíz, que hoy representa dos tercios de lo poco que se vende. Desaparecieron las exportaciones de leche, carne, alimentos procesados, maquinaria agrícola y vehículos, que lideraban el intercambio años atrás. Para el agro argentino, la pérdida de Venezuela significó la desaparición de un cliente estratégico de volumen, con impacto en producción, industria y economías regionales.

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