El Día Mundial del Pistacho. ¿Por qué se celebra este 26 de febrero?

Hoy celebramos al «oro verde» de la gastronomía. Ya que veníamos hablando de la innovación agrícola en San Juan, la coincidencia es perfecta: esa provincia no solo es líder en aceite de oliva, sino que también es el principal polo productivo de pistacho en Argentina.

Argentina vive actualmente un verdadero «boom del oro verde». El cultivo de pistacho ha pasado de ser una curiosidad agrícola a convertirse en una de las economías regionales con mayor proyección exportadora, especialmente en la región de Cuyo.

Más que un snack, el pistacho es una joya nutricional que ha conquistado el paladar global. Originario de Oriente Medio, hoy encuentra en tierras cuyanas un segundo hogar gracias a su clima ideal.

El Día Mundial del Pistacho se celebra cada 26 de febrero como una iniciativa de productores y referentes del sector para fomentar su consumo y destacar su perfil nutricional. Este fruto seco, fruto del árbol Pistacia vera y originario de Asia occidental, ha consolidado su protagonismo en la gastronomía y los mercados internacionales. Actualmente, la producción global está encabezada por potencias como Estados Unidos, Irán y Turquía, seguidas de cerca por regiones emergentes con alto potencial de calidad.

¿Por qué lo celebramos?

  • Corazón contento: Es rico en fitoesteroles y grasas saludables que cuidan el sistema cardiovascular.
  • Antioxidante natural: Al igual que los compuestos fenólicos de la aceituna que mencionamos antes, el pistacho es una bomba de nutrientes que combate el envejecimiento celular.
  • Sostenibilidad: Es un cultivo resiliente que se adapta muy bien a zonas con escasez hídrica, como San Juan y Mendoza.

El origen de una fecha clave: Impulso sectorial para el «oro verde»

A diferencia de otras efemérides globales, el Día Mundial del Pistacho nace de la iniciativa privada y de asociaciones productivas. Su propósito es estratégico: consolidar una fecha en el calendario para potenciar la promoción comercial y la difusión cultural de este fruto. Más que una celebración simbólica, la jornada es una plataforma para visibilizar una cadena de valor en plena expansión y analizar el protagonismo creciente de los frutos secos en las nuevas tendencias de consumo.

Dato curioso: En Irán lo llaman «el pistacho sonriente» y en China «la nuez feliz», por la forma de su cáscara entreabierta.

San Juan es la «capital del pistacho» en el país. Reúne las condiciones climáticas perfectas que este fruto exige:

  • Inviernos fríos: Necesita una acumulación específica de «horas frío» para florecer.
  • Veranos secos y calurosos: Cruciales para la maduración del fruto y para evitar hongos.
  • Suelos porosos: Tolera bien la salinidad y los suelos pedregosos de la zona.

Actualmente, San Juan concentra casi el 80% de la superficie plantada en Argentina, con departamentos como 25 de Mayo, Sarmiento y Pocito a la vanguardia.

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