La subasta de la Sociedad Rural de Bolívar dejó una operación llamativa para el sector: un gallo que habitualmente podría ubicarse en torno a los $400.000 llegó a superar los $3 millones, demostrando el valor que puede alcanzar un reproductor cuando reúne características genéticas y productivas buscadas por los criadores
Una operación sorprendió al sector avícola argentino durante una subasta realizada en la Sociedad Rural de Bolívar, provincia de Buenos Aires. Un ejemplar de la raza Plymouth Rock Barrada, conocido popularmente como “bataraz”, alcanzó un valor de $3.020.000, una cifra inédita para este tipo de animales.
El gallo pertenecía a la cabaña Sussex Gallinas, ubicada en Santa Rosa, La Pampa, establecimiento dedicado a la cría y selección de aves con genética. Desde la propia cabaña señalaron que, por el valor alcanzado, se trataría del gallo más caro vendido hasta el momento en Argentina.
Un precio muy por encima del promedio
El monto alcanzado durante la subasta sorprendió especialmente por la diferencia con los valores habituales del mercado. El precio de referencia para ejemplares de estas características ronda los $400.000, por lo que los $3.020.000 pagados representan un salto considerable.
Como antecedente, Darío Rosignolo, propietario de la cabaña, recordó en declaraciones al medio local En boca de todos que en 2025 se había vendido en Bahía Blanca otro ejemplar por $580.000. Hasta entonces, ese valor constituía una de las referencias más altas para un gallo de este tipo.
La nueva operación multiplicó ampliamente ese antecedente y convirtió a la subasta de Bolívar en un acontecimiento destacado dentro de la actividad avícola.
Un ejemplar de la raza Plymouth Rock Barrada
El protagonista de la operación fue un gallo barrado grueso o “bataraz”, perteneciente a la raza Plymouth Rock Barrada, una variedad reconocida por su característico plumaje con franjas oscuras y claras.
En este tipo de producciones, el valor de un reproductor no depende únicamente de su apariencia. La genética, las características productivas, la conformación y su potencial como reproductor son algunos de los aspectos que pueden incrementar significativamente el interés de los criadores.
Por este motivo, determinadas aves seleccionadas pueden alcanzar valores muy superiores a los de un ejemplar destinado exclusivamente a la producción convencional.

Genética y difusión de la actividad avícola
La cabaña Sussex Gallinas desarrolla su actividad en Santa Rosa, La Pampa, con especial dedicación a la cría de aves con genética seleccionada. Además de su trabajo productivo, el establecimiento utiliza las redes sociales para difundir la actividad avícola, mostrar ejemplares y acercar al público información sobre la cría y selección de aves.
La venta realizada en Bolívar puso nuevamente el foco sobre un segmento de la producción avícola que, aunque de menor escala frente a otras actividades agropecuarias, cuenta con criadores especializados y un mercado de genética con ejemplares de alto valor.
Una cifra que marcó un nuevo récord
La gran sorpresa de la jornada fue, sin dudas, el precio final. Los $3.020.000 pagados por el gallo marcaron una cifra inédita para un ejemplar de estas características, superando ampliamente los antecedentes conocidos.
Así, la subasta de la Sociedad Rural de Bolívar dejó una operación llamativa para el sector: un gallo que habitualmente podría ubicarse en torno a los $400.000 llegó a superar los $3 millones, demostrando el valor que puede alcanzar un reproductor cuando reúne características genéticas y productivas buscadas por los criadores.




