El maíz y el trigo ante las heladas generalizadas en la región núcleo

Las últimas jornadas estuvieron caracterizadas por presentar un marco muy frío. Como es de esperar, el congelamiento en superficie complica a las principales áreas productoras. Lo negativo y lo positivo del frío en los cultivos.

En la semana de apertura del invierno 2026, el frío se instaló con todo. En los últimos días las temperaturas mostraron un marcado descenso en gran parte del país, con núcleos fríos muy marcados que impactan en la región pampeana agrícola, la región núcleo y zona centro, en el caso de Córdoba. Entre el lunes, el martes y el miércoles, se notó un mayor enfriamiento nocturno, lo que provocó el despliegue de heladas sobre distintas regiones productoras, abarcando la región pampeana agricola, la zona núcleo, áreas de Cuyo y el NOA.

Las heladas generalizadas registradas en la región núcleo argentina entre el 22 y el 26 de junio de 2026 constituyen uno de los eventos meteorológicos más relevantes del invierno temprano para la actividad agropecuaria. El ingreso de una intensa masa de aire polar provocó temperaturas mínimas cercanas a 0°C y hasta -2°C en amplias zonas productivas, generando condiciones favorables para la ocurrencia de heladas agronómicas de moderada a fuerte intensidad.

Otra nota interesante: ¿Por qué se dice «masa de aire antártica polar»?

¿Cómo afecta al trigo?

El trigo es un cultivo típicamente invernal y presenta una elevada tolerancia al frío durante las primeras etapas de desarrollo. Por este motivo, la mayoría de los lotes sembrados en la región núcleo atraviesan este episodio sin daños significativos.

Sin embargo, el impacto puede variar según el estado fenológico y las condiciones particulares de cada lote:

  • Lotes recién emergidos o en implantación: pueden presentar quemado de puntas de hojas y un enlentecimiento temporal del crecimiento.
  • Plantas en macollaje temprano: generalmente soportan bien temperaturas bajo cero, especialmente cuando el frío es de corta duración.
  • Sectores bajos o con acumulación de aire frío: pueden sufrir daños localizados por heladas más intensas.
  • Lotes con buena humedad en el perfil: suelen mostrar una mejor recuperación posterior.

En términos generales, los técnicos consideran que estas heladas forman parte del comportamiento normal del invierno y, mientras no se registren temperaturas extremas prolongadas, no comprometerían el potencial productivo del cereal. Además, las bajas temperaturas ayudan a reducir la presión de algunas enfermedades foliares durante esta etapa inicial del cultivo.

Te puede interesar: El impacto del aire antártico en Argentina. El análisis de un fenómeno que congela

¿Qué ocurre con el maíz?

La situación es diferente para el maíz, especialmente en aquellos lotes tardíos o de segunda que aún no habían completado su ciclo.

Los principales efectos observados son:

  • Interrupción definitiva del crecimiento vegetativo en plantas aún verdes.
  • Secado acelerado de hojas y tallos, favoreciendo el avance hacia la madurez fisiológica.
  • Reducción de la humedad del grano, lo que puede facilitar la cosecha.
  • Posibles pérdidas de rendimiento únicamente en lotes muy atrasados o donde el cultivo aún no había alcanzado la madurez fisiológica.

Para la mayor parte del maíz de la campaña 2025/26 en la región núcleo, estas heladas llegan en una etapa avanzada del ciclo, por lo que el impacto económico directo sería limitado. Incluso, en numerosas áreas el frío contribuye a acelerar las labores de cosecha y a mejorar las condiciones operativas de los campos.

Leer también: Un escenario «antártico» en la base del cerro Champaquí, Córdoba

Balance general para el sector agrícola

El episodio frío de la semana del 22 al 26 de junio de 2026 deja un escenario de alerta moderada pero sin daños generalizados para los principales cultivos extensivos de la región núcleo.

Los mayores riesgos se concentran en cultivos sensibles a las bajas temperaturas, hortalizas, pasturas jóvenes y lotes agrícolas implantados recientemente, mientras que el trigo muestra una buena capacidad de adaptación al frío invernal y el maíz se encuentra, en su mayoría, en etapas donde las heladas tienen un efecto limitado.

De esta manera, el principal desafío para los productores no pasa únicamente por las temperaturas bajo cero, sino también por la evolución de la humedad de los suelos y la disponibilidad de agua durante el resto del invierno, factores que terminarán definiendo gran parte del potencial productivo de la campaña fina 2026/27.

https://infoclima.com

Compartir en