La actividad del mercado inmobiliario rural perdió dinamismo durante junio, aunque continúa entre las más altas del año.
Según el último informe de la Cámara Argentina de Inmobiliarias Rurales (CAIR), el Índice de Actividad del Mercado Inmobiliario Rural (InCAIR) se ubicó en 47,73 puntos, con una baja de 9,13 puntos respecto de mayo.
Pese a ese retroceso, junio se posicionó como el segundo mes con mayor nivel de actividad de 2026, reflejando que el interés por el mercado de campos sigue siendo elevado.
Desde la CAIR explicaron que uno de los principales factores detrás de la caída fue la menor oferta de campos agrícolas y de establecimientos mixtos de alta calidad, una situación que redujo las oportunidades de concretar nuevas operaciones.
En cambio, el segmento ganadero continúa mostrando un comportamiento favorable. Los buenos precios de la hacienda sostienen un importante nivel de consultas por campos destinados a esa actividad, manteniendo el interés de productores e inversores.
El InCAIR, elaborado desde 2013, mide la evolución de la actividad del mercado inmobiliario rural a partir de indicadores como operaciones concretadas, consultas de potenciales compradores, avisos de venta y alquiler, y relevamientos entre inmobiliarias de todo el país. El índice no refleja la evolución del precio de los campos, sino el nivel de movimiento del mercado.
De cara a los próximos meses, la entidad considera que la evolución de la actividad dependerá, principalmente, de la disponibilidad de nuevos establecimientos en venta y de que se mantenga el interés por las inversiones vinculadas al negocio ganadero.




