Sobrevivieron al tornado: Relato en primera persona

Terror en el campo santafesino: un tornado arrasó un tambo y dejó pérdidas totales en Bernardo de Irigoyen. Te mostramos el video en primer plano y el relato en primera persona de quienes lo padecieron:

La tarde del viernes 31 de julio quedó marcada por un episodio meteorológico extremo en el centro de la provincia de Santa Fe. Un tornado impactó de lleno sobre la zona rural de Bernardo de Irigoyen, afectando establecimientos agropecuarios de la colonia Santa Irene y provocando importantes destrozos, especialmente en un tambo que quedó prácticamente destruido.

El fenómeno ocurrió en una jornada en la que regían alertas meteorológicas por tormentas fuertes, confirmando una vez más el elevado potencial de estos sistemas para generar eventos severos capaces de causar daños significativos en muy pocos minutos.

La peor parte la sufrió un establecimiento lechero que fue alcanzado mientras se realizaban las tareas habituales de ordeñe. La violencia del tornado arrasó con las instalaciones, destruyó infraestructura, mobiliario y equipamiento, dejando a la familia productora frente a la difícil tarea de comenzar nuevamente desde cero.

Sara, la tambera afectada, relató al medio Gálvez Hoy el dramático momento que vivieron durante el paso del fenómeno.

«El susto no se va todavía. Hay que empezar de cero porque perdí mis muebles. Gracias a Dios hoy lo puedo contar porque lo que hemos pasado, no lo pasó nadie».

La productora recordó que todo ocurrió en apenas tres minutos, aunque la sensación fue de una eternidad. Junto a su familia y un empleado lograron refugiarse en la fosa del tambo, una decisión que terminó siendo determinante para salvar sus vidas.

«Por una laja pudimos salvar nuestra vida», expresó con emoción al recordar aquellos instantes.

Sara también describió cómo fueron los segundos previos al impacto.

«Le digo a mi marido que se venía la tormenta y me bajo igualmente a la fosa para ayudar, porque tenemos terneritos para darle leche. Llega él y le dice al empleado: ‘Bajá, Juan, bajá’, y siento que me agarra de la nuca y me dice: ‘Bajate, gorda, agachate’. Cuando me tiré al suelo, se cayó la pared. Era viento y agua«.

Un tornado con ráfagas de hasta 120 km/h

El Centro de Monitoreo Climático y Meteorológico de Santa Fe confirmó posteriormente que se trató efectivamente de un tornado, cuyas ráfagas fueron estimadas entre 100 y 120 kilómetros por hora.

La intensidad del fenómeno provocó la destrucción parcial y total de estructuras rurales, caída de árboles y severos daños en establecimientos agropecuarios, siendo el tambo el caso más impactante debido a que el tornado lo alcanzó en pleno funcionamiento.

El impresionante momento quedó registrado en video

Las impactantes imágenes del tornado fueron captadas por Carla, vecina de la colonia Santa Irene, quien observó el desarrollo del embudo desde las inmediaciones de su vivienda.

«Se formó una nube intensa a unos cuatro kilómetros de mi casa. Salí a grabar porque me pareció raro. De repente empezó a formarse un remolino de viento y un zumbido muy fuerte».

Según relató, el tornado fue intensificándose rápidamente.

«Vimos que cada vez tomaba más fuerza hasta que empezó a venir para donde nosotros estamos. Entonces decidimos meternos dentro de la casa».

El registro permitió observar la rápida evolución del fenómeno, que pasó de una nube de tormenta a un tornado plenamente desarrollado en cuestión de minutos.

Santa Fe, dentro del corredor de tornados de Sudamérica

El meteorólogo Ignacio López Amorín explicó que la nube convectiva evolucionó con gran rapidez y que el embudo fue adquiriendo un intenso color marrón a medida que avanzaba, producto de la enorme cantidad de tierra y materiales que iba succionando.

El especialista recordó además que Santa Fe integra una de las regiones con mayor frecuencia de tornados del planeta, conocida como el «Pasillo o Corredor de Tornados de Sudamérica», donde confluyen masas de aire cálido y húmedo provenientes del norte con aire frío de origen polar, condiciones ideales para el desarrollo de tormentas severas.

No obstante, señaló que lo más llamativo fue la época del año en que ocurrió el fenómeno, ya que los tornados suelen registrarse con mayor frecuencia durante la primavera y el verano. Este episodio invernal vuelve a poner de manifiesto que, bajo determinadas condiciones atmosféricas, los eventos meteorológicos extremos pueden presentarse incluso fuera de la temporada habitual, sorprendiendo tanto a especialistas como a productores rurales.

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