La incorporación de dragas provenientes de Asia y Europa busca reforzar las tareas de mantenimiento ante los desafíos que plantea la crecida, tanto por el aumento de las corrientes como por la posible acumulación posterior de sedimentos.
Ante el aumento de los niveles de agua y los caudales del río Paraná registrado desde mediados de octubre, y en un contexto de mayor atención sobre la evolución del fenómeno climático El Niño, Vía Navegable Argentina (VNA) activó un plan de contingencia para reforzar su capacidad operativa y anticiparse a posibles cambios en las condiciones de navegación de la Vía Navegable Troncal.
El escenario hidrológico que atraviesa la cuenca del Paraná plantea nuevos desafíos para la actividad fluvial. Durante las crecidas, el incremento de las corrientes y el arrastre de vegetación pueden comprometer los sistemas de señalización. Por otra parte, cuando el nivel del río comienza a descender, puede producirse una acumulación importante de sedimentos en sectores estratégicos, como el Canal Emilio Mitre, lo que reduce las profundidades disponibles para la navegación.
Frente a esta situación, la empresa puso en marcha un operativo para incorporar nuevas embarcaciones y fortalecer las tareas de mantenimiento de la vía navegable.
“Estamos frente a un desafío que excede los escenarios originalmente contemplados en la concesión. Nuestra experiencia y capacidad operativa nos permitieron actuar con rapidez, activar un plan de contingencia y poner en marcha, en muy poco tiempo, la movilización de equipos desde distintos puntos del mundo. Esta capacidad de anticipación y respuesta refleja nuestro compromiso con la seguridad y la continuidad de la navegación en una vía tan estratégica para el desarrollo del país”, señaló Tom Van Slambrouck, gerente general de VNA.

Dragas desde Singapur y Croacia para reforzar la flota
Actualmente, VNA tiene cinco dragas desplegadas en la Vía Navegable Troncal: cuatro unidades de succión por arrastre —Pinta, Nina, Taccola y De Bougainville— y una draga de inyección de agua, la Giovanni Venturi.
Como parte del plan de contingencia, la empresa comenzó a movilizar nuevos equipos desde distintos puntos del mundo. La draga de succión por arrastre Francisco di Giorgio navega desde Singapur y tiene prevista su llegada para fines de noviembre, mientras que la draga de corte Ibn Battuta está siendo preparada en Croacia para incorporarse a mediados de diciembre.
Además, el operativo prevé sumar, a comienzos de enero de 2027, la draga de succión por arrastre Alvar Nuñez Cabeça de Vaca y/o Diogo Cão. La incorporación de una u otra unidad dependerá de las necesidades operativas y de cómo evolucionen las condiciones hidrológicas.
El refuerzo de la flota permitirá ampliar los trabajos de mantenimiento, atender las necesidades de dragado y preparar las cuencas de sedimentación en el área del Canal Emilio Mitre. Estas intervenciones resultan fundamentales para preservar las profundidades necesarias y mantener condiciones adecuadas para la navegación comercial.

Un operativo para anticiparse a los cambios del río
La estrategia de VNA apunta a fortalecer la capacidad de respuesta frente a posibles modificaciones en el comportamiento del Paraná y reducir el impacto que los cambios hidrológicos puedan tener sobre la operación de la vía navegable.
En este contexto, la incorporación de dragas provenientes de Asia y Europa busca reforzar las tareas de mantenimiento ante los desafíos que plantea la crecida, tanto por el aumento de las corrientes como por la posible acumulación posterior de sedimentos.
Con este plan de contingencia, Vía Navegable Argentina busca sostener la seguridad, la eficiencia y la continuidad operativa de una infraestructura clave para el transporte fluvial, la conectividad y la competitividad de la Argentina.




