Aunque los embarques totales de carne bovina crecieron un 5% entre enero y septiembre, los envíos al mercado chino retrocedieron un 8%. El Rosgan advierte que los plazos logísticos y el nuevo sistema de cuotas dificultan completar el volumen asignado para 2026.
Argentina enfrenta dificultades para aprovechar la totalidad de su cupo de exportación de carne vacuna a China. Según el último informe del Rosgan, el nuevo esquema de cuotas impuesto por el país asiático modificó los tiempos habituales de comercialización y podría impedir que los exportadores argentinos completen el volumen habilitado para este año.
Entre enero y septiembre, los embarques argentinos de carne vacuna enfriada y congelada sumaron 549.600 toneladas, un 5% más que en el mismo período de 2025. Sin embargo, las ventas a China cayeron un 8%, hasta unas 336.150 toneladas, mientras que los envíos al resto de los destinos crecieron un 36%, de acuerdo con datos del INDEC citados por el Rosgan.
Los plazos complican el cumplimiento del cupo
China estableció para Argentina una cuota anual de 511.000 toneladas. Hasta septiembre, los registros aduaneros del país asiático contabilizaban el ingreso de 343.825 toneladas, cerca del 67% del volumen asignado.
Para completar el cupo, todavía deberían ingresar 167.175 toneladas durante el último trimestre. Sin embargo, el Rosgan considera que alcanzar esa cifra será complejo debido a los tiempos de navegación: buena parte de la mercadería debería embarcarse durante los primeros 15 a 20 días de noviembre para ingresar dentro del período correspondiente a 2026.
Precios altos, pero con menor impulso
Pese a la desaceleración de las compras chinas, los precios de la carne argentina se mantienen más de un 50% por encima de los registrados el año pasado. No obstante, el informe advierte que las cotizaciones comienzan a estabilizarse y que difícilmente recuperen impulso antes de finalizar el año.
La renovación de los cupos también será determinante para 2027, especialmente por la velocidad con la que Brasil y Australia utilicen sus volúmenes habilitados. Ese comportamiento podría modificar la competencia entre proveedores y abrir oportunidades para Argentina en otros mercados.
Para el sector exportador, el desafío será adaptar su estrategia a un escenario en el que los cupos, los tiempos de embarque y la disponibilidad de mercadería tendrán cada vez más peso en la formación de precios y en las oportunidades comerciales.




