El rendimiento de carinata ligada a la presencia de colmenas. Investigación y resultados

Un estudio del INTA validó que integrar colmenas de forma planificada en cultivos de Brassica carinata potencia el rendimiento por hectárea. La investigación demuestra que la polinización incrementa tanto el número de frutos como la cantidad de semillas, consolidándose como una estrategia clave de manejo productivo.

Un estudio del INTA Rafaela reveló que la integración de abejas melíferas y polinizadores silvestres incrementa el rendimiento de la Brassica carinata en casi 900 kg por hectárea. Según Emanuel Orellano, investigador del proyecto, esta práctica eleva la producción de semillas en un 37% sin alterar la calidad nutricional (grasas y proteínas). El informe concluye que la polinización biótica es un factor crítico de rentabilidad, representando hasta el 40% del ingreso potencial del lote.

La carinata suele utilizarse como cultivo de cobertura o de renta en invierno/primavera. La incorporación de colmenas no es solo un «extra» ecológico; es una herramienta de manejo para maximizar la competitividad. Si casi la mitad de tu cheque al final de la temporada depende de la polinización, proteger a los insectos es proteger el capital.

El estudio confirma que la polinización biótica es una variable estratégica en el manejo del cultivo. Al comparar ambos escenarios, se observó un salto productivo desde los 1.538,8 kg/ha (bajo autopolinización) hasta los 2.427,9 kg/ha en presencia de polinizadores.

De acuerdo con el investigador, esta mejora se atribuye a un incremento en el cuaje de frutos, número de granos por fruto y peso total por superficie. Cabe destacar que el manejo de la polinización no alteró la estructura del cultivo (plantas/$m^2$ y materia seca) ni su perfil industrial, manteniendo estables los niveles de proteína bruta y extracto etéreo.

Resultados satisfactorios

Los resultados del estudio confirman que, aunque la B. carinata puede producir semillas de forma autónoma, la autopolinización no alcanza para cubrir su potencial reproductivo. Esto evidencia una dependencia crítica de la polinización cruzada. Según Emanuel Orellano (INTA), la polinización biótica es un «servicio ecosistémico clave» que impacta directamente en la rentabilidad bajo condiciones reales de campo.

Por ello, se recomienda integrar la polinización como un insumo estratégico en el manejo agronómico. Esto implica tanto la conservación de insectos silvestres como la planificación de colmenas de Apis mellifera durante la floración. Estos hallazgos se debatirán en la jornada apícola del 26 de febrero en el INTA Rafaela, centrada en el rol de la polinización en los sistemas agrícolas de la región central.

Compartir en