Mientras el complejo sojero continúa siendo el principal generador de divisas del país, el crecimiento de la producción de hidrocarburos permitió que el sector energético alcance un superávit comercial equivalente al 75% del saldo aportado por la cadena de la soja durante el primer semestre de 2026.
De acuerdo con datos del INDEC, el complejo sojero registró entre enero y junio un superávit comercial de US$ 6.706 millones, un 2,1% menos que en igual período del año pasado. Las exportaciones totalizaron US$ 8.844 millones, impulsadas por una mejora en los precios internacionales, ya que el volumen comercializado prácticamente no mostró cambios.
En ese contexto, las ventas externas de poroto de soja crecieron en volumen, aunque las exportaciones de aceite y harina registraron caídas. Al mismo tiempo, las importaciones de soja, principalmente desde Paraguay, aumentaron con fuerza para abastecer la industria procesadora y sostener el nivel de exportaciones de subproductos.
En paralelo, el sector energético consolidó su crecimiento. Durante el primer semestre del año obtuvo un superávit comercial de US$ 5.076 millones, lo que representó un incremento del 61% respecto del mismo período de 2025, cuando el saldo positivo había sido de US$ 3.139 millones.
El desempeño estuvo impulsado principalmente por el fuerte crecimiento de las exportaciones de petróleo proveniente de yacimientos no convencionales, que aumentaron cerca del 48%, mientras que las importaciones energéticas apenas crecieron 1,9%.
Otro de los factores que contribuyó al resultado fue la menor necesidad de importar gasoil y naftas, favorecida por un mayor uso de biocombustibles, especialmente bioetanol y biodiésel, lo que permitió reducir compras de combustibles fósiles en un contexto internacional marcado por la volatilidad de los precios energéticos.
De esta manera, el sector energético continúa ganando peso dentro de la economía argentina y se consolida como una de las principales fuentes de generación de divisas, en un escenario donde la producción de hidrocarburos crece con mayor dinamismo, mientras el complejo sojero enfrenta un contexto de menor expansión productiva y mayores desafíos para sostener su aporte exportador.




