Las dificultades para sacar cereal desde el Mar Negro redujeron la oferta disponible en el mercado internacional y empujaron la cotización hasta los USD 268 por tonelada. El cambio en los flujos comerciales podría abrir nuevas oportunidades para el trigo argentino.
El mercado internacional del trigo atraviesa un escenario de mayor tensión y las cotizaciones reaccionaron con fuerza. El cereal alcanzó los USD 268 por tonelada, su valor más elevado de los últimos dos años, en un contexto marcado por las dificultades logísticas que enfrentan Rusia y Ucrania para sostener sus exportaciones desde el Mar Negro.
El movimiento no responde a una caída significativa de la producción mundial, sino principalmente a un problema de disponibilidad efectiva del cereal. Rusia continúa siendo el principal exportador global, pero los ataques sobre puertos, embarcaciones e infraestructura vinculada al comercio agrícola están dificultando la salida de los granos.
El consultor agropecuario Javier Preciado Patiño explicó que Rusia concentra una parte fundamental del comercio mundial y que su producción sale principalmente por el mar de Azov y los puertos de aguas profundas del Mar Negro.
“Rusia es el principal exportador mundial de trigo y todo su trigo, o la gran mayoría, sale por el mar de Azov y se embarca en los puertos de aguas profundas del Mar Negro”.
La situación también alcanza a Ucrania, aunque con un peso diferente dentro del mercado triguero. El país tiene además una participación importante en las exportaciones de maíz y girasol y utiliza el puerto de Odesa como una de sus principales vías de salida.
Según Preciado Patiño, los ataques cruzados sobre infraestructura y embarcaciones comerciales terminaron afectando el flujo habitual de granos. La consecuencia es una fuerte reducción de los embarques rusos: de volúmenes mensuales que podían ubicarse entre 4,5 y 5,5 millones de toneladas, actualmente estaría saliendo apenas poco más de un millón.
A las dificultades del Mar Negro se suma otro problema para Ucrania: el río Danubio, utilizado como vía alternativa, atraviesa condiciones complicadas debido a los bajos niveles de agua provocados por la sequía y las altas temperaturas.
La especialista en mercados de granos Mariela Brandolin también puso el foco en las restricciones logísticas. Señaló que Rusia, que representa aproximadamente el 20% de las exportaciones mundiales de trigo, enfrenta dificultades para sacar su producción por el mar de Azov, mientras que las alternativas disponibles para Ucrania presentan una capacidad limitada.
Además, Brandolin advirtió que las expectativas de una tregua que permitiera normalizar el movimiento de embarques agrícolas no se concretaron. Por el contrario, la continuidad de los ataques profundizó la incertidumbre sobre la logística de la región.
Los compradores buscan nuevos proveedores
La menor disponibilidad de trigo proveniente del Mar Negro está comenzando a modificar las decisiones de los grandes compradores internacionales. Ante la imposibilidad de esperar una normalización inmediata de los embarques, algunos mercados comenzaron a buscar proveedores alternativos.
Un ejemplo de este cambio fue la reciente compra de trigo francés con destino a Sudán, operación que no se registraba desde hacía 18 años.
Para la consultora Max Capital, este comportamiento podría favorecer a países productores que cuentan con capacidad para incrementar sus exportaciones. En ese escenario, Argentina aparece como uno de los posibles beneficiados si la demanda internacional continúa desplazándose hacia otros orígenes.
La oportunidad, sin embargo, todavía está condicionada por la evolución del conflicto. Una eventual normalización de las exportaciones del Mar Negro podría aumentar rápidamente la oferta disponible y generar una corrección en los precios internacionales.
Un mercado agrícola que también mira al maíz
El trigo no es el único cereal que registra movimientos relevantes. El maíz también opera en niveles elevados, con valores superiores a los USD 200 por tonelada y cotizaciones que alcanzaron máximos de aproximadamente un año y medio.
De acuerdo con la Bolsa de Comercio de Rosario, los resultados del Pro Farmer Crop Tour en Estados Unidos mostraron rendimientos inferiores a los que esperaba el Departamento de Agricultura estadounidense en estados productores clave como Iowa, Illinois y Nebraska.
La posibilidad de una oferta menor a la prevista generó nuevas expectativas sobre el balance mundial del cereal y llevó al maíz negociado en Chicago a alcanzar sus valores más altos desde febrero de 2025.
Así, mientras el mercado internacional sigue atento a la evolución de los conflictos y de las condiciones climáticas, Argentina vuelve a quedar posicionada ante una posible oportunidad comercial. Para el trigo, una mayor demanda de destinos alternativos podría traducirse en mejores precios y un escenario favorable para las exportaciones, aunque la continuidad de esa ventaja dependerá de cuánto tiempo permanezcan restringidos los principales corredores del Mar Negro.




