El mercado argentino de futuros A3 registró niveles récord y acumula 86,9 millones de toneladas operadas en lo que va de 2026. El crecimiento refleja una mayor adopción de herramientas de cobertura frente a la volatilidad de los mercados agrícolas.
Un mercado que se acerca a un nuevo récord
El mercado argentino de futuros A3 atraviesa uno de sus períodos de mayor actividad. En septiembre se negociaron 12,3 millones de toneladas, el segundo mejor registro mensual de la historia, apenas por debajo de los 12,8 millones alcanzados en agosto.
El volumen también superó el registrado en septiembre de 2025, cuando el esquema de “Retenciones Cero” había impulsado las operaciones de granos.
Entre enero y septiembre de este año, el mercado acumuló 86,9 millones de toneladas, un 28% más que en el mismo período de 2025 y prácticamente el mismo volumen que durante todo el año pasado.
Con este ritmo, 2026 podría convertirse en el primer año calendario en superar la barrera de las 100 millones de toneladas operadas. El consultor en agronegocios Javier Preciado Patiño proyecta, si se mantiene el crecimiento interanual del 28%, un cierre cercano a los 114 millones de toneladas.
Soja, el cultivo con mayor nivel de cobertura
El crecimiento también puede medirse en relación con el volumen de las cosechas.
Tomando una producción conjunta estimada de 150 millones de toneladas para soja, maíz y trigo, el volumen negociado en A3 representa una cobertura equivalente al 76% de esa cosecha.
La soja concentra el mayor nivel de operaciones: se negociaron 41,4 millones de toneladas, equivalentes al 81% de una cosecha estimada en 51 millones.
En maíz, las operaciones alcanzaron 31,9 millones de toneladas, un 45% de cobertura sobre una producción de 71 millones. En trigo, en tanto, se registraron 13,6 millones de toneladas, equivalentes al 48% de una cosecha estimada en 28 millones.
Más que un efecto del mercado
El fuerte crecimiento de las coberturas está relacionado con varios factores. Por un lado, el volumen de la cosecha 2025/26 elevó la necesidad de contar con herramientas para administrar la comercialización.
A eso se suma un escenario internacional marcado por una mayor volatilidad en los precios de los granos y episodios geopolíticos que agregaron incertidumbre a las cotizaciones.
Sin embargo, el análisis de Preciado Patiño apunta a un cambio de fondo en el comportamiento de los productores argentinos: la incorporación de los futuros como una herramienta más habitual para administrar el riesgo.
El especialista define este proceso como un cambio “cultural” más que coyuntural. Una herramienta financiera que durante años tuvo un uso limitado comienza a incorporarse con mayor frecuencia a las decisiones de comercialización y financiamiento.
La cobertura como parte de la gestión productiva
El ritmo de operaciones de los últimos meses refuerza esta tendencia. Durante agosto y septiembre, el promedio diario superó las 500.000 toneladas, mientras que agosto registró un crecimiento interanual del 131%.
Si la expansión continúa durante los próximos meses, el mercado no solo podría establecer un nuevo máximo anual, sino también consolidar una mayor utilización de los contratos de futuros entre los productores agrícolas.
De esta manera, el 2026 podría quedar como un año clave para el mercado argentino de futuros: no solo por el volumen récord negociado, sino por la incorporación de las coberturas como una herramienta cada vez más presente en la gestión del riesgo productivo y comercial.




