La actividad industrial y la construcción volvieron a mostrar señales de debilidad durante abril, en un contexto marcado por la caída de la demanda, el deterioro de la rentabilidad empresaria y una creciente preocupación por la situación de las pequeñas y medianas empresas.
Mientras distintos sectores productivos alertan sobre un aumento de cierres, despidos y problemas financieros, los últimos indicadores oficiales reflejan que la recuperación económica continúa siendo dispar.
Según datos difundidos por el Indec, tanto la industria manufacturera como la construcción registraron una caída interanual del 2,8% durante abril. Además, en la comparación mensual desestacionalizada, la construcción retrocedió 4% y la industria cedió 2,1% frente a marzo, profundizando la tendencia observada en los meses previos.
Preocupación en las Pymes
Desde distintos sectores industriales aseguran que el deterioro de la actividad ya está impactando de lleno sobre el empleo y la estructura productiva. Un informe elaborado por Industriales Pymes Argentinos (IPA) sostiene que miles de empresas dejaron de operar desde fines de 2023 y advierte sobre el riesgo de que la situación continúe agravándose durante los próximos meses.
Los empresarios señalan que la combinación de caída del consumo, presión impositiva, altos costos financieros y dificultades para sostener las cadenas de pago está generando un escenario de fuerte fragilidad para las pequeñas y medianas empresas.
A esto se suma el incremento de los concursos preventivos y los problemas para acceder a financiamiento en un contexto donde muchas firmas enfrentan dificultades para mantener sus niveles de actividad.
Los sectores más afectados
Dentro del entramado productivo, algunas actividades muestran un deterioro particularmente marcado. La construcción continúa encabezando la pérdida de puestos de trabajo, seguida por la industria manufacturera, el transporte y almacenamiento, y los servicios profesionales.
En el caso industrial, los mayores retrocesos se observaron en la fabricación de maquinaria y equipos, que registró una baja superior al 20% interanual. La producción de maquinaria agrícola fue una de las más golpeadas, con menores niveles de fabricación y ventas de tractores, cosechadoras y pulverizadoras.
También el sector textil mostró una fuerte contracción, afectado principalmente por la caída del consumo interno y la menor demanda de productos elaborados.
Uno de los focos de preocupación más importantes para el sector pyme es la creciente tensión financiera entre empresas. Referentes industriales advierten que cada vez más compañías enfrentan dificultades para cumplir con sus compromisos comerciales y fiscales, lo que incrementa el riesgo de concursos preventivos y quiebras.
La visión del Gobierno
El ministro de Economía, Luis Caputo, resaltó que los indicadores de tendencia de la industria y la construcción acumulan varios meses consecutivos de crecimiento positivo y remarcó que la construcción mantiene una leve mejora en el acumulado del año.
Además, el funcionario destacó el crecimiento de los puestos de trabajo registrados en el sector privado de la construcción y el aumento en la superficie autorizada para nuevas obras.
Por el momento, la industria y la construcción continúan siendo dos de los segmentos que reflejan con mayor claridad los desafíos que enfrenta la actividad productiva argentina en 2026.




