Inflación en alza: el plan para contener el impacto en abril

La inflación mostró una aceleración sobre el final de marzo, impulsada principalmente por subas en alimentos y bebidas, lo que complica el dato mensual y pone el foco en las medidas oficiales para contener los precios en abril.

Durante gran parte del mes, los relevamientos privados habían registrado una desaceleración en el ritmo de aumentos, especialmente en la tercera y cuarta semana. Sin embargo, esa tendencia se revirtió en los últimos días, cuando los precios volvieron a tomar impulso en rubros clave para el consumo.

Alimentos: el rebote que cambió el escenario

Según la consultora LCG, los precios de alimentos y bebidas subieron 1,5% en la última semana de marzo, un salto que más que compensó las caídas previas. El informe —basado en el seguimiento de miles de productos en supermercados— detectó subas principalmente en panificados, cereales y pastas, lácteos y huevos, bebidas y carnes, categorías con fuerte peso en el índice general.

Pese a ese repunte, el promedio mensual de las últimas cuatro semanas se ubicó en torno al 2,3%, con una desaceleración leve frente a fines de febrero. De acuerdo con el análisis de la consultora, cerca del 80% de los aumentos del último mes se concentró en alimentos básicos.

Las proyecciones privadas coinciden en que la inflación de marzo se moverá en un rango de entre 2,7% y 3%. El propio ministro de Economía, Luis Caputo, ya había anticipado la posibilidad de un dato menos favorable, en línea con la estrategia oficial de moderar expectativas.

¿Va a ser una línea recta? No. Por ahí dentro de un mes tenemos un indicador que nos juega en contra… la inflación del mes pasado, producto de la nafta y la educación, da más alta. Eso no nos va a desviar del rumbo”, señaló durante un evento en la Bolsa de Comercio de Rosario.

Combustibles, la apuesta para abril

Frente a este escenario, el Gobierno pone expectativas en una medida clave: la decisión de YPF de mantener sin cambios los precios de los combustibles durante 45 días, en medio de la volatilidad internacional del petróleo. La iniciativa busca evitar un traslado inmediato de la suba del crudo a los surtidores y, con ello, contener el impacto en la inflación del próximo mes.

El esquema implica que el precio interno del petróleo se mantenga con referencia en valores de marzo, mientras que las diferencias con la cotización internacional se compensarán a futuro dentro de la cadena. La medida cuenta con el acompañamiento de otras empresas del sector, entre productores, refinadoras y compañías integradas, en lo que se interpreta como una coordinación impulsada por el Gobierno para limitar presiones sobre los precios.

El presidente de YPF, Horacio Marín, justificó la decisión al señalar que el salto internacional del crudo responde a un factor excepcional: “Cuando analizás oferta y demanda, trasladarlo es desacertado. Íbamos a generar una baja de consumo muy grande”.Con este contexto, el oficialismo busca evitar que el rebote de marzo se prolongue en abril, especialmente en un escenario donde los precios regulados suelen amplificar los movimientos inflacionarios.

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