La papa aumentó 329 % en un año: las claves del repunte de la rentabilidad

La mejora de la papa demuestra que una recomposición de los precios puede cambiar el panorama de una actividad, aunque la persistencia de costos elevados y márgenes reducidos continúa siendo uno de los principales desafíos para las economías regionales.

Las economías regionales continúan atravesando un escenario de cautela. Según el informe de agosto de Coninagro, nueve de las 19 actividades analizadas se ubicaron en rojo, cinco en amarillo y cinco en verde, una distribución que refleja las diferencias de rentabilidad entre los sectores productivos.

Entre las principales novedades se destacó la producción de papa, que pasó de amarillo a verde tras mejorar sus márgenes. El precio al productor aumentó un 19 % mensual y un 329 % interanual, lo que permitió recomponer la rentabilidad del cultivo.

En la zona verde también se ubicaron las actividades bovina, ovina, los granos y la miel. En amarillo permanecieron el tabaco, las peras y manzanas, las aves, los porcinos y el maní. En tanto, la yerba mate, el arroz, el vino y mosto, las hortalizas, el algodón, la leche, la mandioca, la actividad forestal y los cítricos dulces continuaron en rojo.

De acuerdo con Coninagro, la evolución de los costos y el comportamiento de la demanda serán determinantes para sostener la rentabilidad de las economías regionales durante los próximos meses.

Precios y costos: las claves de la rentabilidad

El semáforo de Coninagro identifica las actividades con mejor desempeño económico a partir de la evolución de sus precios y márgenes. En el grupo verde, los valores recibidos por los productores crecieron por encima de la inflación, lo que permitió mejorar los precios relativos y fortalecer los resultados del negocio.

El caso de la papa sobresalió por la recuperación de sus cotizaciones. La suba del 19 % mensual y del 329 % interanual permitió que el cultivo ingresara en la franja de mejor desempeño, luego de un período marcado por dificultades de rentabilidad y una menor superficie implantada.

En el extremo opuesto, las actividades que permanecieron en rojo enfrentaron precios estancados o aumentos inferiores a la inflación, combinados con costos crecientes. Esta brecha deterioró los márgenes reales y condicionó las decisiones de producción e inversión.

Nueve actividades siguen en situación crítica

La perspectiva de largo plazo también refleja dificultades estructurales. Según el análisis histórico del semáforo, nueve de las 19 actividades permanecieron en situación crítica durante la mitad o más del período evaluado en los últimos ocho años.

Entre los casos más prolongados se encuentra la vitivinicultura, que acumuló 44 meses consecutivos en rojo desde enero de 2023 hasta el informe de agosto. La actividad yerbatera, por su parte, sumó 29 meses ininterrumpidos en esa misma categoría.

Frente a este escenario, la entidad advirtió que la recuperación de los precios al productor será fundamental para compensar el impacto de la inflación y sostener la actividad económica en el interior del país.

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