La producción de carne vacuna retrocedió en el primer semestre, aunque mejoró el rendimiento por animal

La reducción en la faena fue el principal factor que explicó la caída, mientras que el mayor peso promedio de las reses permitió amortiguar parcialmente ese descenso.

La producción argentina de carne vacuna mostró una leve recuperación durante junio respecto al mes anterior, pero el balance del primer semestre continúa reflejando una menor oferta de carne en comparación con 2025.

Según un informe del Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas (ABC), en junio se produjeron 259.800 toneladas equivalente res con hueso, unas 19.800 toneladas más que en mayo. Sin embargo, el volumen se ubicó ligeramente por debajo del registrado en igual mes del año pasado, con una diferencia cercana a las 2.500 toneladas.

En el acumulado de enero a junio, la producción alcanzó 1,428 millones de toneladas equivalente res con hueso, lo que representa una disminución de casi 94.000 toneladas frente al mismo período de 2025. El menor ingreso de hacienda a los frigoríficos fue el principal motivo de esta retracción.

La baja se reflejó en casi todas las categorías de animales. La producción proveniente de novillos y novillitos registró una reducción superior al 6%, mientras que las vacas y las vaquillonas también mostraron descensos similares respecto al año anterior. La única excepción fueron los toros, cuya producción evidenció un leve crecimiento durante el semestre.

A pesar del menor nivel de actividad, el sector mostró una mejora en la productividad. El peso promedio de las carcasas alcanzó los 237,1 kilos durante los primeros seis meses del año, el valor más alto para un primer semestre de los últimos años y superior incluso a algunos de los máximos registrados recientemente.

Este incremento en el rendimiento permitió compensar parte de la caída provocada por la menor faena, ya que cada animal aportó una mayor cantidad de carne. No obstante, el resultado no alcanzó para revertir la disminución de la producción total.

El comportamiento del mercado refleja una etapa de menor disponibilidad de hacienda, aunque con señales de mayor eficiencia en los sistemas productivos. De cara a los próximos meses, la evolución de la oferta dependerá tanto del ritmo de faena como de las decisiones de los productores en un contexto marcado por la búsqueda de mejores márgenes y una recuperación gradual de los rodeos.

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