Los mapas emitidos por el SMN muestran la rigurosidad de la ola de frío que se viene

A partir del miércoles 1° de julio, las condiciones meteorológicas comenzarán a cambiar de manera significativa en gran parte de la Argentina debido al avance de un frente frío asociado a un profundo centro de baja presión.

Las temperaturas comenzarán a descender de manera sostenida durante las próximas jornadas en gran parte de la Argentina, anticipando uno de los episodios de frío más importantes en lo que va del año. De acuerdo con las proyecciones meteorológicas actuales, el período más intenso se desarrollará entre el miércoles 1 y el jueves 3 de julio, cuando un potente frente de aire muy frío avance desde el sur hacia el centro y norte del país.

El fenómeno estará impulsado por el ingreso de una masa de aire de origen antártico-polar, que se desplazará progresivamente desde la Patagonia, extendiéndose hacia la región pampeana, Cuyo, el Litoral y el norte argentino. A medida que esta irrupción de aire frío gane terreno, las condiciones invernales se volverán considerablemente más rigurosas, con temperaturas mínimas muy bajas, heladas de variada intensidad y un marcado descenso de las temperaturas máximas.

Además del frío extremo, la presencia de aire de origen polar favorecerá un aumento en la probabilidad de nevadas en distintos sectores del país. Los mayores acumulados podrían registrarse en áreas cordilleranas y precordilleranas, aunque no se descartan precipitaciones en forma de nieve o aguanieve en localidades de menor altitud donde coincidan temperaturas suficientemente bajas y humedad disponible.

Según las previsiones, este episodio de frío tendría una duración de al menos cinco días consecutivos, manteniendo temperaturas persistentemente inferiores a los valores normales para la época del año. De confirmarse este escenario, el evento reuniría las condiciones necesarias para ser considerado una ola de frío, ya que no solo se caracterizaría por un descenso brusco de la temperatura, sino también por la persistencia de valores mínimos y máximos anormalmente bajos durante varios días seguidos.

Los especialistas recomiendan seguir de cerca la evolución de los pronósticos oficiales, ya que la intensidad del frío podría variar ligeramente según la región. En cualquier caso, todo indica que el país atravesará uno de los pulsos de aire polar más destacados del invierno, con impacto en amplias zonas del territorio nacional y condiciones típicamente invernales que se mantendrán durante gran parte de la semana.

Este sistema, conocido en meteorología como proceso de ciclogénesis, favorecerá el ingreso de una masa de aire de origen polar y dará lugar a un importante incremento de la intensidad del viento, además de un marcado descenso de las temperaturas.

La formación y profundización de este sistema de baja presión generará un fuerte gradiente de presión atmosférica, condición que impulsará vientos intensos y ráfagas de consideración en numerosas provincias del país, especialmente entre el miércoles y el jueves.

La Patagonia será una de las regiones más afectadas por el viento. En las provincias de Chubut, Río Negro y Neuquén, principalmente en los sectores cordilleranos y precordilleranos, se esperan vientos persistentes del oeste y sudoeste con velocidades de entre 54 y 60 km/h, acompañados por ráfagas que podrían superar esos valores, especialmente en zonas elevadas y pasos cordilleranos.

Mientras tanto, el avance del frente frío impulsará un intenso viento del sur sobre el centro del país, alcanzando a las provincias de Córdoba, Buenos Aires, La Pampa, San Luis y Mendoza. Este flujo de aire frío será el encargado de transportar una masa de aire polar, provocando un descenso brusco de las temperaturas y reforzando la sensación térmica debido a la acción del viento.

En estas provincias se prevén vientos sostenidos de entre 30 y 50 km/h, aunque las ráfagas podrían superar ampliamente esos registros de manera puntual, especialmente en áreas abiertas y durante el pasaje del frente frío.

Nieve acumulada entre el miércoles 1° y jueves 2 de julio

Este cambio de circulación marcará el inicio de un nuevo período de tiempo invernal, caracterizado por temperaturas muy bajas, vientos persistentes y condiciones propicias para heladas generalizadas en gran parte del centro y sur del país durante los días posteriores.

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