Maíz 2026/27: el área sembrada se mantendría estable en 8,4 millones de hectáreas

La nueva campaña de maíz comenzaría con una perspectiva de estabilidad en la superficie destinada a grano comercial. Las diferencias entre regiones podrían compensarse y mantener el área nacional en niveles similares a los del ciclo anterior.

La superficie destinada al maíz con destino a grano comercial se ubicaría nuevamente en torno a las 8,4 millones de hectáreas durante la campaña 2026/27, según las primeras estimaciones del relevamiento de precampaña de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.

El dato anticipa, en principio, una campaña sin grandes modificaciones respecto del ciclo 2025/26. De concretarse la proyección, el área también quedaría en el mismo nivel registrado durante 2023/24.

Sin embargo, detrás de la estabilidad nacional aparecen diferencias entre las distintas regiones productivas. Mientras algunos sectores del país podrían ampliar la superficie destinada al cereal, otros mostrarían una reducción. La expectativa es que esos movimientos terminen compensándose y mantengan prácticamente sin cambios el área total.

La chicharrita vuelve a estar en el centro de las decisiones

Uno de los principales factores que los productores deberán evaluar antes de definir sus planteos será nuevamente la chicharrita del maíz, una plaga que en las últimas campañas adquirió especial relevancia por su impacto sobre el cultivo.

Su presencia y evolución no son iguales en todas las zonas, por lo que el riesgo sanitario puede modificar las decisiones de siembra a nivel regional. En los ambientes donde la presión de la plaga es mayor, los productores deberán analizar con mayor atención la conveniencia de mantener el maíz dentro de la rotación.

El comportamiento de la chicharrita durante las próximas semanas será, por lo tanto, uno de los elementos que podrían modificar las primeras estimaciones.

Lluvias y precios, las otras variables clave

Además de la situación sanitaria, las condiciones climáticas tendrán un papel determinante. La disponibilidad de humedad al momento de la implantación y la evolución de las precipitaciones serán factores centrales para definir qué superficie finalmente se concreta.

A esto se suma el escenario económico. La relación entre los costos de producción y el precio esperado del cereal puede inclinar la decisión de los productores hacia el maíz o hacia otros cultivos de verano.

Por ahora, las primeras consultas realizadas por la Bolsa de Cereales de Buenos Aires muestran que no se espera un cambio significativo en el área nacional.

La cifra de 8,4 millones de hectáreas funciona así como un punto de partida para la campaña 2026/27. El número definitivo dependerá de cómo evolucionen la chicharrita, las condiciones de humedad y los precios durante las próximas semanas, cuando avance la planificación de la siembra.

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