El sector de maquinaria agrícola comenzó a mostrar señales de recuperación en línea con la mejora del agro, aunque el acceso al financiamiento continúa siendo el principal condicionante para sostener la demanda.
Los balances de las principales empresas del rubro reflejan un escenario diverso. Mientras algunas lograron sostener su nivel de actividad, otras registraron una caída en unidades comercializadas.
Un ejemplo de este comportamiento es el de Agrometal, que logró mantener su nivel de ventas e incluso incrementar el volumen comercializado durante el año. Sin embargo, la propia empresa advirtió un cambio en las condiciones financieras hacia el cierre del período, con un aumento en el costo del crédito y menor disponibilidad.
En contraste, Metalfor evidenció con mayor fuerza el impacto del contexto, con una caída en las ventas y en la producción de equipos, especialmente en el segundo semestre, cuando el financiamiento dejó de acompañar la demanda.
Uno de los factores determinantes fue justamente el cambio en las condiciones financieras. En este sentido, se pasó de un escenario con tasas más accesibles a otro con mayores restricciones, lo que impactó directamente en las decisiones de inversión por parte de los productores.
El sector proyecta una recuperación gradual, apoyada en una campaña agrícola más favorable. Sin embargo, las expectativas se mantienen moderadas y atadas a la evolución del crédito, que continúa siendo clave para impulsar la compra de maquinaria.
En este contexto, también se suma la preocupación por la apertura de importaciones de bienes de capital usados, un factor que podría impactar en la industria local. En ese sentido, el ministro de Desarrollo Productivo de Santa Fe, Gustavo Puccini, advirtió a través de su cuenta de X:
“La apertura de importaciones para bienes de capital usado (maquinaria agrícola, alimenticios y otros rubros) puede transformarse en un riesgo permanente para los clusters productivos asentados hace décadas en el país y principalmente en la provincia de Santa Fe. Todos coincidimos en que hay que construir una Argentina menos burocrática, más competitiva, con oportunidades para que los productores trabajen de la mejor manera posible y saquen la mayor rentabilidad de su tierra. Pero en ese camino tenemos que cuidar lo que llevó décadas construir y acompañarlos en la reconversión, equilibrando la balanza y que los beneficios de la motosierra alcancen también a los que producen maquinaria”.
Con mejores condiciones productivas pero aún con restricciones financieras, el sector enfrenta el desafío de sostener la recuperación en un escenario donde el crédito sigue siendo la variable central.



