Más frío de lo normal: Diferencia entre temperatura se superficie y la sensación térmica

¿Porque sentimos frío a veces más de lo que hace? Si tu cuerpo pierde calor más rápido de lo normal, vas a sentir mucho más frío, aunque la temperatura ambiente no haya bajado. Te lo explicamos en esta nota.

Es muy común mirar el pronóstico en los días fríos y notar que la temperatura real marca, por ejemplo, 8°C, pero la sensación térmica es de 4°C. Aunque ambos valores nos hablan de frío, miden cosas completamente distintas: una es una propiedad física del entorno y la otra es una reacción biológica de nuestro cuerpo.

Esa discrepancia entre lo que dice el termómetro y lo que realmente sentís es una respuesta puramente biológica y física. El cuerpo humano no es un termómetro que mide la temperatura del aire; en realidad, lo que nosotros sentimos como «frío» o «calor» es la velocidad a la que nuestro cuerpo pierde energía (calor) hacia el entorno.

El aire en movimiento «barre» constantemente esa microcapa de aire cálido. Tu cuerpo se ve obligado a calentar aire nuevo y frío a cada segundo, lo que acelera drásticamente la pérdida de calor. El termómetro puede marcar 10°C, pero tu cuerpo lo experimenta como si fueran 5°C.

Aquí te presentoamos la diferencia clave entre ambas variables y por qué sentimos «más frío de lo normal».

1. Temperatura de superficie (o del aire)

Es la temperatura real del ambiente. Se mide con termómetros de precisión alojados en estaciones meteorológicas especiales (abrigos meteorológicos), colocados a una altura estándar de entre 1.5 y 2 metros, protegidos de la radiación solar directa y del viento.

  • Qué mide: La energía cinética promedio de las moléculas de aire. Es una propiedad puramente física e independiente de si hay un ser vivo allí para sentirla.

2. Sensación térmica (ST)

Es la temperatura que nuestro cuerpo percibe y experimenta. No la mide un termómetro directamente, sino que se calcula mediante fórmulas matemáticas que combinan la temperatura del aire con otras variables ambientales que alteran nuestra pérdida de calor.

  • Qué mide: La velocidad a la que nuestro cuerpo pierde energía térmica hacia el entorno.

Los factores que alteran la ecuación

Nuestro cuerpo funciona como un radiador constante que genera calor (manteniéndose a unos 36-37°C) y crea una fina «capa aislante» de aire templado justo sobre la piel. Cuando las condiciones del tiempo cambian, esa capa protectora se altera:

El factor principal en invierno: El viento

Cuando hace frío, el viento es el principal responsable de que la sensación térmica se desplome por debajo de la temperatura real. El aire en movimiento «barre» continuamente esa microcapa de aire cálido que nos rodea, obligando al cuerpo a perder calor mucho más rápido para intentar calentar el nuevo aire frío que llega.

A mayor velocidad del viento, más rápido nos enfriamos y menor es la sensación térmica.

El factor secundario: La humedad absoluta

En situaciones de frío extremo, la humedad alta también puede aumentar la conductividad térmica del aire o de la ropa húmeda, haciendo que el calor corporal se disipe con mayor velocidad, acentuando la sensación de un frío «calador».

A todo esto, el concepto de sensación térmica por frío (wind chill) se diseñó originalmente para medir el riesgo de congelamiento en la piel expuesta. Si la sensación térmica es muy baja, la pérdida de calor es tan acelerada que los abrigos estándar pueden no ser suficientes si no bloquean el paso del viento.

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