Patagonia en alerta roja por frío extremo: mínimas de hasta -17 °C, sensación térmica inferior a -20 °C y nuevas nevadas en amplias regiones de cordillera y zonas bajas.
Una intensa irrupción de aire polar mantiene bajo condiciones extremas a gran parte de la Patagonia, donde el Servicio Meteorológico advierte sobre un escenario dominado por temperaturas excepcionalmente bajas, fuertes heladas y nuevas nevadas que alcanzarán sectores habitualmente menos afectados por este tipo de fenómenos.
La situación más crítica se concentra en Santa Cruz y el este de Chubut, donde rige una alerta roja por temperaturas extremas frías, asociada al ingreso de una masa de aire de origen antártico y al predominio de altas presiones, condiciones que favorecen cielos despejados durante las primeras horas del día y una intensa pérdida de calor nocturna.
En este contexto, se prevén valores mínimos cercanos a los -17 °C en localidades como El Calafate, Río Turbio y Gobernador Gregores, mientras que la sensación térmica podría descender por debajo de los -20 °C debido a la presencia de viento. Se trata de registros capaces de generar un impacto alto a extremo en la salud, incluso en personas sin factores de riesgo.
Mientras tanto, gran parte del centro y norte del país continuará bajo un escenario completamente diferente, caracterizado por cielos cubiertos, elevada humedad ambiental y escasa amplitud térmica, producto de la persistencia de nubosidad y la circulación de aire húmedo sobre amplias regiones agrícolas.

Breve respiro para Cuyo antes de la llegada de un nuevo temporal
Tras varios días de intensas nevadas en la cordillera del NOA y especialmente de Cuyo, la región experimentará una pausa transitoria durante este miércoles. Sin embargo, el alivio será de corta duración.
Durante la última semana, los sucesivos temporales provenientes del Pacífico dejaron acumulaciones extraordinarias en la alta montaña mendocina. De acuerdo con estimaciones provinciales, algunos sectores de la cordillera ya registran entre 3 y 4 metros de nieve acumulada, una cifra excepcional incluso para zonas acostumbradas a fuertes nevadas invernales.
Los modelos meteorológicos indican que un nuevo sistema frontal avanzará desde el océano Pacífico durante las próximas horas, reactivando las precipitaciones níveas en la cordillera, aunque esta vez con mayor impacto sobre sectores más australes.
Nieve en la cordillera del sur de Mendoza y Neuquén
El nuevo temporal tendrá como principales protagonistas a la cordillera del sur de Mendoza y de Neuquén, donde se esperan nevadas persistentes y de moderada a fuerte intensidad.
Además de la alta montaña, las precipitaciones podrían extenderse hacia áreas más bajas de Neuquén, con acumulados previstos de hasta 30 centímetros de nieve, aunque no se descarta que en algunos sectores puntuales esos valores sean superados.
La situación adquiere especial relevancia porque la nieve no quedará confinada a las zonas cordilleranas. Entre el jueves y el viernes, el avance del sistema favorecerá precipitaciones níveas sobre sectores bajos del sur de Chubut y de Santa Cruz, regiones que permanecerán bajo alerta por acumulaciones estimadas entre 10 y 30 centímetros, con registros localmente superiores.
Alerta por nevadas desde La Rioja hasta Río Negro
Para el jueves 23 de julio se mantiene vigente una amplia franja de alertas meteorológicas que abarca la cordillera desde La Rioja hasta Río Negro.
Dependiendo de la región, las advertencias oscilan entre nivel amarillo y naranja, con acumulados previstos que podrían variar entre 20 centímetros y 1,5 metros de nieve.
Las condiciones más severas se esperan en sectores de alta montaña, donde el temporal estará acompañado por ráfagas de viento que podrían alcanzar los 100 km/h. Esta combinación de viento intenso y nieve en caída generará frecuentes episodios de viento blanco, un fenómeno que reduce drásticamente la visibilidad al levantar la nieve recién depositada y mezclarla con la precipitación en curso.

Un país dividido entre el frío extremo y la humedad persistente
El escenario meteorológico de los próximos días mostrará una marcada división territorial. Mientras la Patagonia enfrentará frío extremo, heladas severas y nevadas de gran magnitud, gran parte del centro y norte argentino continuará bajo condiciones más húmedas y templadas, con abundante nubosidad y escasas oportunidades para el ingreso de aire seco.
La combinación de estos factores mantendrá un panorama complejo en distintas regiones del país, con especial atención puesta en la Patagonia austral, donde las temperaturas extremas y las nevadas previstas podrían generar complicaciones en rutas, servicios y actividades productivas.




