Preocupa la reaparición de la chicharrita del maíz en el campo argentino

Detectan chicharrita en maíces tardíos. Con densidades que ya alcanzan un ejemplar por planta, la presión de Dalbulus maidis obliga a no bajar la guardia. La recomendación clave hoy es reforzar el monitoreo temprano para detectar la plaga a tiempo y proteger el rendimiento del maíz.

La campaña de maíz tardío inicia con un llamado a la vigilancia: se han detectado poblaciones de chicharrita que rozan el ejemplar por planta en estados iniciales del cultivo. «Estamos ante densidades más altas que las del año pasado para esta época», señaló Federico Massoni (INTA), quien subrayó la importancia estratégica de realizar aplicaciones y controles preventivos ahora. Los especialistas sugieren revisar los lotes con una frecuencia de 3 a 5 días hasta que el cultivo alcance el estado V8-V10.

Recomendaciones de INTA Rafaela

Para lograr un control de plagas eficiente y representativo, los especialistas de la Estación Experimental Agropecuaria (EEA) Rafaela sugieren seguir un protocolo riguroso de observación directa en el lote.

Metodología de muestreo

Para que la muestra sea estadísticamente válida, no basta con una mirada general. Se recomienda:

  • Distribución: Realizar el monitoreo en 15 a 20 puntos diferentes del lote, recorriéndolo en forma de «Z» o «W» para cubrir toda la superficie.
  • Intensidad: En cada punto, se deben examinar minuciosamente 5 plantas, evaluando la presencia de insectos y el nivel de daño visible.

El Momento Ideal: La mañana

El horario de trabajo es crítico para el éxito del conteo. La recomendación es realizar las recorridas durante las primeras horas de la mañana por dos razones fundamentales:

  • Menor Movilidad: Con temperaturas frescas, los insectos tienen un metabolismo más lento, lo que facilita su identificación y conteo antes de que escapen o se escondan.
  • Visibilidad: Se debe prestar especial atención a no sombrear las plantas durante la inspección, ya que el cambio de luz puede alertar a las plagas y provocar que se arrojen al suelo (comportamiento de defensa).

Por qué evitar las horas de calor

El monitoreo en horarios de temperaturas elevadas suele arrojar resultados falsos o subestimados debido a dos factores:

  • Acartuchamiento: Como mecanismo de defensa ante el estrés hídrico o térmico, las hojas de la alfalfa se cierran o «acartuchan».
  • Refugio de Plagas: Este cierre foliar crea un refugio físico donde los insectos se protegen en el interior del cogollo, volviéndolos prácticamente invisibles al ojo del monitor.

Ante la detección de chicharrita (Dalbulus maidis) en lotes de maíz, se recomienda intensificar el monitoreo y control durante la etapa de mayor susceptibilidad (Ve a V8). Esta estrategia es fundamental para reducir la carga de inóculo inicial y mitigar el impacto del complejo del achaparramiento.

Con información de: https://news.agrofy.com.ar/

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