Resaltan el potencial de un cultivo invernal por su alta rentabilidad

La camelina surge como una solución eficiente para los productores que buscan diversificar su rotación de invierno. Con un ciclo corto y bajos requerimientos hídricos, este cultivo no solo ofrece una alternativa rentable frente a los cereales tradicionales, sino que también se integra perfectamente en esquemas de doble cultivo.

El centro y norte de Córdoba han encontrado en la camelina sativa una alternativa de alto valor para diversificar la rotación de cultivos. Su capacidad para prosperar con escasos recursos hídricos (necesita un mínimo de agua, con unos 200 mm es suficiente para su optimo desarrollo) la vuelve ideal para el clima semiárido de la provincia.

La camelina sativa se ha ganado el apodo de «cultivo rústico» por excelencia. En una provincia como Córdoba, donde el régimen de lluvias invernales es históricamente escaso, su capacidad para producir grano con un consumo hídrico mínimo la convierte en una herramienta estratégica.

¿Por qué los productores cordobeses la están eligiendo?

  • Ciclo ultra corto: Se siembra entre mayo y junio, y se cosecha en octubre. Esto permite liberar el lote temprano para un maíz o una soja de segunda, aprovechando mejor la ventana de siembra estival.+1
  • Bajo costo y alta renta: Con un costo de implantación cercano a los 250 USD/ha y precios de mercado que rondan los 430-450 USD/t, los márgenes brutos son sumamente atractivos frente al trigo en zonas con limitaciones.
  • Resistencia extrema: Soporta heladas intensas y tiene una gran capacidad competitiva contra las malezas, reduciendo la necesidad de herbicidas.
  • Pasaporte al mercado de biocombustibles: Al ser una materia prima con baja huella de carbono, empresas como Louis Dreyfus Company (LDC) y Bayer impulsan convenios que aseguran la compra de la cosecha para producir combustible de aviación sustentable (SAF).

Dato clave para 2026: Argentina ya supera las 40,000 hectáreas de camelina, con Córdoba liderando la expansión gracias a su adaptabilidad a suelos con menor aptitud hídrica.

Camelina en Córdoba: Productividad donde el agua es el límite

Mientras que el trigo suele sufrir ante la falta de precipitaciones en el centro y oeste cordobés, la camelina emerge como una solución de seguridad productiva. No solo sobrevive al estrés hídrico, sino que optimiza el uso de cada milímetro disponible para generar aceite de alta calidad industrial.

Eficiencia hídrica y ventajas agronómicas

  • Raíz pivotante profunda: Su sistema radicular le permite explorar perfiles del suelo inaccesibles para otros cultivos de invierno, logrando extraer humedad residual de la cosecha gruesa anterior.
  • Consumo inteligente: Mientras que otros granos requieren perfiles cargados, la camelina puede completar su ciclo con aportes mínimos, lo que la hace ideal para zonas como el departamento Río Primero, Tercero Arriba o el arco noroeste de la provincia.
  • Protección del suelo: Al cubrir el lote durante el invierno, evita la erosión eólica (común en los meses de viento en Córdoba) y mejora la infiltración para la campaña de verano.
Compartir en