La industria pyme atraviesa un escenario cada vez más desafiante. La caída de las ventas alcanzó niveles récord, aumentaron los problemas para cobrar, los costos continúan en alza y la competencia de los productos importados gana terreno.
En ese contexto, muchas pequeñas y medianas empresas comenzaron a mirar hacia los sectores de energía, petróleo, gas y minería como una alternativa para sostener la actividad y generar nuevos negocios.
Así surge de la última Encuesta Coyuntural elaborada por la Fundación Observatorio Pyme, que relevó la situación de 400 empresas manufactureras de todo el país. El informe reflejó un deterioro generalizado de la actividad durante el primer trimestre del año y mostró que las expectativas empresarias siguen lejos de una recuperación.
La principal preocupación del sector es la debilidad de la demanda. El 83% de las firmas consultadas señaló la caída de las ventas como el mayor problema que enfrenta actualmente, el porcentaje más alto registrado desde que comenzó la medición. A esto se suman el incremento de los costos de producción, las dificultades financieras y el avance de las importaciones.
Los números de actividad también reflejan esa situación. La producción industrial pyme registró una baja interanual del 9,2%, mientras que el empleo cayó 5% respecto del mismo período del año pasado. Con estos resultados, ambas variables acumulan tres años consecutivos de retrocesos en la comparación interanual.
Uno de los datos que más preocupación generó entre los empresarios fue el deterioro de la cadena de pagos. Seis de cada diez compañías afirmaron haber sufrido demoras en los cobros de sus clientes, una situación que se agravó notablemente durante el último año y que complica la capacidad financiera de muchas firmas.
A la vez, la competencia externa se transformó en otro foco de inquietud. El 46% de las empresas manifestó preocupación por el aumento de las importaciones, especialmente provenientes de China. El fenómeno se da en un contexto de mayor apertura comercial y dificultades para sostener la competitividad frente a costos internos elevados.
La presión sobre los márgenes también se intensificó. El 71% de las compañías aseguró que su rentabilidad empeoró durante el último año y siete de cada diez indicaron que sus costos crecieron por encima de los precios de venta. Entre los factores más mencionados aparece el aumento de los gastos energéticos.
Frente a este panorama, las empresas buscan alternativas para sostener la actividad. Una de ellas surge de las oportunidades que ofrecen las cadenas vinculadas al desarrollo energético y minero. Según el relevamiento, el 26% de las pymes industriales ya participa de manera directa o indirecta como proveedor de estos sectores, mientras que otro 12% manifestó interés en incorporarse.
La expectativa está puesta principalmente en Vaca Muerta, los proyectos de exportación de gas natural licuado, las obras de infraestructura energética y las inversiones mineras que se anuncian para los próximos años. Entre las empresas que ya trabajan con estos sectores, casi la mitad considera que tienen un impacto importante sobre sus ventas y perspectivas de crecimiento.
Los indicadores de confianza tampoco muestran señales positivas. El índice PMI-Pyme, que mide expectativas sobre producción y pedidos, se ubicó en 34 puntos, muy por debajo del nivel que marca expansión económica. En paralelo, el índice de confianza empresarial cayó a 40 puntos y alcanzó su valor más bajo desde fines de 2023.
Mientras tanto, algunos sectores ligados a recursos naturales muestran un desempeño diferente. Actividades como la refinación de petróleo y la producción química lograron crecer y alcanzar niveles récord de producción, impulsadas por la expansión energética y la demanda asociada a nuevos proyectos de inversión.
En un contexto marcado por el enfriamiento del mercado interno, la pérdida de rentabilidad y el aumento de la competencia externa, cada vez más pymes industriales ven en Vaca Muerta, el petróleo, el gas y la minería una de las pocas oportunidades concretas para encontrar nuevos clientes, sostener su actividad y proyectar crecimiento en el mediano plazo.




