Suba del petróleo: nueva presión sobre el agro argentino

El aumento del precio del petróleo a nivel internacional vuelve a encender señales de alerta y ya comienza a proyectar sus efectos sobre la economía argentina, con especial preocupación en el sector agropecuario.

El escenario global, atravesado por conflictos geopolíticos, volvió a demostrar su capacidad de impacto inmediato en los mercados. La tensión en Medio Oriente no solo genera incertidumbre en el suministro energético, sino que también presiona sobre los costos en toda la cadena productiva.

En este contexto, la suba del crudo Brent que volvió a superar los US$100 por barril reaviva el temor por un incremento en los combustibles, un factor determinante para el agro, donde la logística y las labores dependen fuertemente de estos insumos.

Pero el impacto no termina ahí. Uno de los efectos más sensibles se empieza a ver en los fertilizantes. Gran parte de estos productos, fundamentales para sostener los rindes, se elaboran a partir de gas natural. Por eso, cuando sube la energía, también se encarece uno de los pilares de la producción agrícola.

A su vez, el comercio internacional comienza a mostrar señales de ajuste. Algunas empresas navieras ya están modificando sus rutas por cuestiones de seguridad, lo que podría traducirse en mayores costos y demoras en el transporte de insumos y granos.

En este escenario, el campo argentino observa con atención. Si bien las perspectivas productivas son positivas, el aumento de costos podría poner en juego parte de la rentabilidad esperada.

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