Tras la confirmación, las autoridades iniciaron una investigación epidemiológica para determinar el origen de la infección. Hasta el momento, la fuente fue clasificada como desconocida o no concluyente.
Las autoridades veterinarias del Reino Unido confirmaron un caso aislado de encefalopatía espongiforme bovina (EEB) clásica, conocida como “enfermedad de la vaca loca”, en una explotación ganadera de Escocia.
El animal era una vaca de siete años y medio, preñada, que fue encontrada muerta sin haber presentado signos clínicos previos. El caso fue detectado mediante el programa rutinario de vigilancia de bovinos mayores de 48 meses encontrados muertos en las explotaciones, y posteriormente notificado a la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA).
Dos análisis confirmaron la enfermedad
La presencia de EEB clásica fue confirmada el 19 de agosto, luego de que dos pruebas de laboratorio arrojaran resultados positivos. El primer análisis fue realizado mediante un ensayo inmunoenzimático de captura de antígeno (AC-ELISA), mientras que posteriormente la Agencia de Sanidad Animal y Vegetal del Reino Unido (APHA) realizó una prueba Western blot.
Las autoridades indicaron que se trata de una recurrencia de la enfermedad en la zona, donde el último caso había sido registrado en agosto de 2024.
La vaca no ingresó a la cadena alimentaria
Uno de los aspectos centrales del caso es que el animal fue detectado antes de ingresar al circuito de faena y producción de alimentos. Por este motivo, las autoridades señalaron que no existe un riesgo para la seguridad alimentaria ni para la salud humana asociado con este episodio.
La detección a través del sistema de vigilancia de animales muertos permitió identificar el caso y activar rápidamente las medidas sanitarias correspondientes.
Investigan el origen y restringen movimientos
Tras la confirmación, las autoridades iniciaron una investigación epidemiológica para determinar el origen de la infección. Hasta el momento, la fuente fue clasificada como desconocida o no concluyente.
Como parte de las medidas de control, fueron identificados animales pertenecientes a la misma cohorte y descendientes de la vaca afectada. Estos animales quedaron sujetos a restricciones de movimiento y serán sometidos a sacrificio y análisis para detectar posibles casos adicionales.
También se establecieron medidas de trazabilidad del ganado, destrucción oficial de productos de origen animal y eliminación de las canales y subproductos correspondientes.
El sacrificio selectivo y las pruebas sobre los animales identificados forman parte de las acciones previstas para determinar si el caso permanece aislado o existe algún vínculo epidemiológico con otros bovinos.




