YPF apuesta por una subasta inversa para bajar costos en sus grandes obras

YPF comenzó a aplicar una novedosa modalidad de licitación que busca reducir al máximo los costos de sus grandes proyectos de infraestructura. El mecanismo, denominado subasta japonesa inversa modificada, funciona como una competencia en la que los proveedores van reduciendo sus ofertas en sucesivas rondas, sin conocer cuántos competidores continúan en carrera.

La petrolera ya utilizó este sistema para la adquisición de materiales y la construcción del gasoducto que conectará Plaza Huincul, en Neuquén, con el Golfo San Matías, en Río Negro, una obra de 527 kilómetros vinculada al desarrollo de su proyecto Argentina LNG.

El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, explicó que todos los participantes deben superar previamente los requisitos técnicos, legales y financieros y contar con el contrato firmado. Recién después comienza la competencia exclusivamente por precio.

En cada ronda, un sistema informático comunica un nuevo valor a los oferentes. Quienes aceptan continúan y quienes consideran que el precio ya no les resulta conveniente abandonan. La particularidad es que ningún participante sabe cuántos rivales siguen compitiendo.

Según Marín, esta dinámica genera un “efecto psicológico” que lleva a las empresas a continuar reduciendo sus propuestas para intentar quedarse con el contrato. “Hay un caso que hicimos que estuvieron horas compitiendo con ellos mismos”, relató.

El mecanismo también incorpora controles para evitar negociaciones por fuera del proceso. Las subastas son supervisadas por un escribano público y representantes de YPF, mientras que el resultado queda documentado inmediatamente al finalizar la competencia.

La primera experiencia permitió, según la compañía, generar un ahorro superior a los US$150 millones, convirtiendo al esquema en una herramienta central para las próximas contrataciones.

Una estrategia clave para Argentina LNG

La metodología tendrá especial relevancia en el desarrollo de Argentina LNG, el megaproyecto que YPF impulsa junto con Eni y XRG y que contempla inversiones por unos US$51.000 millones.

En los próximos años deberán definirse contratos para obras de infraestructura por miles de millones de dólares, entre ellas nuevos gasoductos, oleoductos, poliductos, instalaciones de procesamiento y una planta de extracción de líquidos de gas natural.

El objetivo de YPF es que la competencia entre proveedores permita obtener precios más eficientes y, al mismo tiempo, reducir los márgenes de negociación discrecional.

Con una inversión de esta magnitud, la empresa busca convertir el mecanismo en una pieza central de su estrategia de compras: más competencia, menor costo y reglas iguales para todos los participantes.

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