A finales de mayo y durante todo el mes de junio, la mayor parte de las regiones templadas y frías de Argentina entran en el periodo de reposo invernal o latencia vegetal.
Este es el momento ideal para realizar la poda de fructificación y formación de los árboles de hoja caduca (los que pierden las hojas en otoño).
Al podar en este momento, se minimiza el estrés de la planta, se evita la pérdida excesiva de savia y se reduce el riesgo de entrada de hongos o enfermedades, ya que las bajas temperaturas frenan la proliferación de patógenos.
Los principales frutales que se deben podar en esta época en el país se dividen en dos grandes grupos:
1. Frutales de pepita
Son árboles que toleran muy bien el frío y necesitan acumular horas de frío invernal para brotar con fuerza en primavera. Su poda busca principalmente equilibrar la entrada de luz al centro de la copa y mantener la madera productiva joven.
- Manzano (Malus domestica)
- Peral (Pyrus communis)
- Membrillero (Cydonia oblonga)
2. Frutales de carozo
Aunque algunos productores prefieren esperar a finales de invierno (julio/agosto) en zonas con heladas tardías muy severas para evitar daños en las yemas, en climas templados o templado-fríos estables, la poda de mantenimiento puede iniciarse en junio.
- Duraznero (Prunus persica)
- Damasco (Prunus armeniaca)
- Ciruelo (Prunus domestica)
- Pelón / Nectarina (Prunus persica var. nucipersica)

Consejos clave para la poda de invierno
Si vas a realizar la poda durante estas semanas, tené en cuenta estas recomendaciones prácticas para asegurar la salud de los árboles:
- Herramientas desinfectadas: Limpiá las cuchillas de las tijeras o serruchos con alcohol al 70% o una solución de lavandina diluida antes de pasar de un árbol a otro. Esto evita la dispersión de virus o bacterias entre plantas.
- Cortes limpios e inclinados: Realizá los cortes en un ángulo de aproximadamente 45 grados (en bisel) del lado opuesto a la yema. Esto permite que el agua de lluvia o el rocío escurra rápidamente y no se acumule sobre la herida, previniendo la pudrición.
- Pasta cicatrizante: En cortes gruesos (de más de 2 o 3 centímetros de diámetro), aplica una pasta podadora o un fungicida cúprico mezclado con pintura al agua para sellar la herida contra la humedad y los hongos.
- Eliminar lo dañado: El primer paso siempre es limpiar. Retirá todas las ramas secas, enfermas, rotas o los «chupones» (ramas verticales muy vigorosas que absorben energía pero no producen fruta).
Importante a tener en cuenta (Cítricos): Evitá podar limoneros, naranjos o mandarinos en esta época. Al ser árboles de hoja perenne, la poda invernal los expone gravemente al daño por heladas. Su poda se realiza idealmente a finales de la primavera o tras la cosecha.




