Argentina podría cerrar 2026 con un superávit comercial récord de USD 23.000 millones, impulsado por las exportaciones

Las perspectivas para el comercio exterior argentino continúan mejorando. Un informe privado proyectó que el país finalizará 2026 con un superávit comercial cercano a los USD 23.000 millones, el mayor registrado en términos nominales, gracias al crecimiento de las exportaciones y a un nivel de importaciones que continúa contenido por la debilidad de algunos sectores de la economía.

La estimación surge luego de que mayo marcara un nuevo récord para la balanza comercial. Durante ese mes, las exportaciones alcanzaron los USD 9.537 millones, mientras que las importaciones totalizaron USD 6.033 millones, lo que dejó un saldo positivo de USD 3.504 millones, el más elevado desde que existen registros oficiales.

De acuerdo con el análisis de la consultora Invecq, el superávit acumulado durante los primeros cinco meses del año ya asciende a USD 11.783 millones, casi USD 10.000 millones por encima del registrado en igual período de 2025.

Si esta tendencia se mantiene durante el resto del año, Argentina podría cerrar 2026 con un saldo comercial récord de aproximadamente USD 23.000 millones. No obstante, el informe aclara que, aunque se trataría del mayor superávit medido en dólares, representaría alrededor del 3,3% del Producto Bruto Interno (PBI), un porcentaje inferior al observado entre 2006 y 2009, cuando el saldo comercial superaba el 5% del PBI.

Energía y agro, los principales motores

El crecimiento de las exportaciones estuvo impulsado principalmente por el sector energético. En mayo, las ventas externas de combustibles y energía aumentaron 167,1% interanual, favorecidas tanto por mayores volúmenes exportados como por el incremento de los precios internacionales del petróleo en el contexto del conflicto en Medio Oriente.

El petróleo crudo lideró las exportaciones del mes y superó incluso a los cereales, consolidando el creciente protagonismo del sector energético dentro del comercio exterior argentino.

Al mismo tiempo, el complejo agroindustrial también aportó una mejora significativa, con mayores exportaciones de productos primarios y manufacturas de origen agropecuario.

Mientras las exportaciones crecieron con fuerza, las importaciones mostraron una caída del 7% interanual, impulsada principalmente por una reducción en las cantidades compradas al exterior.

Las bajas más importantes se observaron en combustibles, piezas y accesorios para bienes de capital, maquinaria e insumos industriales, reflejando el menor dinamismo de varios sectores productivos.

Según Invecq, esta situación responde a una economía que todavía no logra consolidar una recuperación sostenida y que mantiene un comportamiento dispar entre sectores.

La industria continúa rezagada

El informe destaca que la industria manufacturera sigue siendo uno de los sectores más afectados. La actividad industrial acumula una caída respecto del año pasado y continúa muy por debajo de los niveles registrados en 2022.

Al tratarse del principal demandante de insumos importados, el menor nivel de producción también explica parte de la reducción en las compras externas.

El mayor ingreso de divisas provenientes del comercio exterior representa un alivio para el frente cambiario.

La combinación entre un elevado superávit comercial, mayores exportaciones energéticas y el ingreso de financiamiento en dólares contribuye a fortalecer la oferta de divisas y favorece la estabilidad del mercado cambiario.

En ese contexto, la consultora estima que el déficit de cuenta corriente podría reducirse durante 2026, aunque advierte que la demanda privada de dólares para ahorro continúa siendo elevada y podría incrementarse a medida que se acerquen las próximas elecciones.

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