Buscan arándanos más adaptados al NEA con genética desarrollada en el país

El INTA Concordia avanza en la selección de nuevos materiales genéticos de arándano con el objetivo de desarrollar variedades nacionales adaptadas a las condiciones agroclimáticas del nordeste argentino y a las demandas del sector productivo.

En respuesta a las necesidades de los productores regionales, el INTA Concordia impulsa un programa de mejoramiento genético orientado a obtener cultivares con buena adaptación local, que combinen producción temprana, calidad de fruta y adecuada vida poscosecha, factores clave para mejorar la competitividad del cultivo en el NEA.

Desde 2021 se realizan tareas de cruzamiento y selección de materiales, y en 2022 el trabajo se fortaleció con la incorporación de una beca doctoral cofinanciada por CONICET y la Comisión Técnica Mixta de Salto Grande, enfocada en el estudio de la biología reproductiva del arándano y su aplicación al mejoramiento genético.

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Hasta el momento, se obtuvieron progenies a partir de parentales implantados localmente, elegidos por su potencial productivo y comercial. En ese marco, unas 2.800 plantas fueron instaladas a campo para su evaluación, en el marco de proyectos institucionales y convenios con empresas privadas de la región.

Actualmente, el equipo técnico inició la evaluación de las primeras poblaciones, con el objetivo de identificar individuos sobresalientes por rendimiento, calidad de fruta y adaptación. En las próximas etapas, el trabajo se centrará en la selección y multiplicación de los genotipos más prometedores, avanzando hacia el desarrollo de variedades nacionales de arándano que fortalezcan al sector productivo regional.

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