Caputo defendió el rumbo económico y aseguró que Argentina dejó atrás el problema de la falta de dólares

El ministro de Economía, Luis Caputo, volvió a respaldar el programa económico del Gobierno y sostuvo que el país atraviesa una etapa diferente a la de años anteriores, marcada por una mayor disponibilidad de divisas y una economía más integrada al mundo.

Durante una exposición ante empresarios y referentes del sector privado, afirmó que uno de los principales cambios de la actual gestión fue eliminar las restricciones que históricamente limitaron el acceso a dólares para empresas, inversores y ahorristas.

Según explicó, actualmente existen condiciones para que las compañías puedan importar insumos, girar utilidades al exterior y acceder al mercado cambiario con mayor normalidad. Además, destacó que el propio Banco Central cuenta con margen para intervenir y acumular reservas dentro de un esquema que, aseguró, busca sostener la estabilidad macroeconómica.

El rol de la energía y la minería

Uno de los ejes centrales de su presentación estuvo vinculado al crecimiento de sectores como la energía y la minería, actividades que vienen registrando fuertes inversiones y niveles récord de producción.

Para Caputo, el desarrollo de estas industrias no solo genera exportaciones y divisas, sino que además contribuye al equilibrio general de la economía. En ese sentido, defendió el impacto positivo que tienen sobre la estabilidad cambiaria y cuestionó las críticas relacionadas con la falta de derrame hacia otros sectores productivos.

El funcionario remarcó que el crecimiento de actividades estratégicas como los hidrocarburos y la minería constituye una oportunidad para fortalecer las cuentas externas y reducir una de las principales vulnerabilidades históricas del país.

La situación de la industria

Respecto de la realidad que atraviesan algunos sectores industriales, el ministro rechazó la idea de que el modelo económico actual perjudique a la producción nacional. Por el contrario, sostuvo que los problemas de competitividad y empleo tienen origen en desequilibrios acumulados durante años, como la inflación elevada, los déficits fiscales persistentes y las restricciones al acceso al crédito.

Según su visión, la estabilidad macroeconómica es una condición indispensable para que las empresas puedan crecer y planificar inversiones a largo plazo.

Caputo también destacó que la apertura comercial permitió ampliar la oferta de bienes disponibles para los consumidores y generar una mayor competencia en distintos mercados, lo que, según argumentó, favorece una reducción de costos y precios.

Mientras tanto, el debate económico continúa atravesado por dos realidades distintas: por un lado, sectores como energía y minería que exhiben niveles récord de actividad; y por otro, ramas como la industria manufacturera y la construcción, que todavía enfrentan dificultades para recuperar dinamismo en un escenario de consumo moderado y fuerte competencia.

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