El Servicio Nacional de Manejo del Fuego advierte que gran parte de la Patagonia y la zona central del país enfrentan un riesgo elevado de incendios este 9 de enero. Actualmente, los esfuerzos se centran en Chubut y La Pampa debido a los focos activos reportados.
La región patagónica atraviesa una situación crítica debido a la propagación de incendios forestales que han escalado drásticamente en la última semana. El epicentro de la emergencia se localiza en la provincia de Chubut, donde las autoridades provinciales y el Servicio Nacional de Manejo del Fuego (SNMF) confirman que las llamas ya han devastado al menos 12.000 hectáreas.
Aunque el paso de un frente húmedo trajo alivio temporal con precipitaciones aisladas, el escenario sigue siendo complejo: diez focos continúan activos, lo que obliga a mantener un despliegue de máxima alerta. La combinación de una sequía prolongada y una carga de combustible vegetal extremadamente seca dificulta las tareas de contención definitiva.
Cronología y factores de propagación
El evento más destructivo comenzó el pasado lunes 5 de enero de 2026 en las cercanías de El Hoyo. En pocas horas, lo que inició como un foco controlado se transformó en un incendio de interfaz incontrolable debido a tres factores concurrentes:
- Anomalías térmicas: Temperaturas que han superado los promedios históricos, alcanzando picos inusuales para la zona cordillerana.
- Vientos extremos: Ráfagas intensas que superaron los 60 km/h, facilitando el transporte de chispas y la creación de focos secundarios.
- Estrés hídrico: Un déficit de lluvias acumulado que convirtió la vegetación nativa y las plantaciones en material altamente inflamable.
Impacto ambiental y productivo
El avance del fuego no solo representa una pérdida numérica de hectáreas, sino un golpe estructural a la región:
- Áreas Protegidas: Las llamas han alcanzado zonas de bosque nativo compuestas por especies milenarias como coihues, lengas y ñires, cuya recuperación podría demandar décadas.
- Sector Productivo: Se reportan daños totales en establecimientos frutícolas y áreas de pastoreo, afectando el sustento económico de las familias locales.
- Pérdida de Biodiversidad: El desplazamiento y la pérdida de fauna silvestre generan un desequilibrio ecológico que preocupa a los especialistas en conservación.

Operativo de combate
Actualmente, cientos de brigadistas de distintas jurisdicciones, apoyados por aviones hidrantes y helicópteros con helibaldes, trabajan intensamente para establecer líneas de control. La prioridad de las autoridades se centra en evitar que el fuego alcance zonas residenciales y en asegurar los perímetros de los focos que aún presentan actividad en el interior de los bosques.
El último reporte del Servicio Nacional de Manejo del Fuego (SNMF), actualizado al 9 de enero, confirma un escenario crítico: una vasta región del país se encuentra bajo condiciones de alta peligrosidad. La alerta roja se concentra principalmente en Chubut y La Pampa, provincias que actualmente combaten focos activos de incendio.
La gravedad de la situación quedó registrada en las recientes imágenes de la CONAE (10 de enero de 2026). Las capturas satelitales revelan la magnitud del desastre en la zona de Puerto Café, dentro del área de influencia del Parque Nacional Los Alerces, donde las cicatrices de quemado —visibles en tonos grises— y las densas plumas de humo evidencian el avance del fuego sobre el ecosistema nativo.
La magnitud del daño fue dimensionada por el secretario de Bosques provincial, Abel Nievas, quien no dudó en calificar el evento como “la peor tragedia ambiental en 20 años” para la provincia. El funcionario subrayó que la pérdida de biodiversidad y bosque nativo bajo estas circunstancias representa un golpe irreparable para el patrimonio natural de Chubut.





